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16 julio 2026

Resistencia Mapuche Lafkenche en juicio por ataque al Molino Grollmus

El juicio contra 19 imputados por el ataque al Molino Grollmus en agosto de 2026 continúa en el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Cañete. Descubre los argumentos de la fiscalía y la defensa.

Resistencia Mapuche Lafkenche en juicio por ataque al Molino Grollmus

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Cañete es el escenario de un juicio histórico que mantiene en vilo a la región del Biobío. Diecinueve imputados, vinculados a la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML) enfrentan cargos por el violento ataque al Molino Grollmus ocurrido en agosto de 2026.

El caso, que ha generado gran expectativa, involucra acusaciones de incendiohomicidios calificados y robos con intimidación. Las audiencias, que se desarrollan de manera remota, han puesto en evidencia los detalles más crudos de un ataque que dejó graves consecuencias para la familia Grollmus.

Los argumentos de la fiscalía

Los querellantes han sostenido que el ataque fue planificado con precisión. Según su versión, el objetivo del grupo era matar y quemar a las víctimas. El abogado de Christian Grollmus argumentó que no es necesario determinar quién ejecutó materialmente cada acción, ya que todos los imputados responderían como autores.

«Aquí hay una coautoría con distribución de funciones. Y la gracia de la coautoría con distribución de funciones es que determina que todos los intervinientes, independientes de aquello que hicieron, son autores de todos y cada uno de los delitos cometidos», mencionó el abogado.

Además, se destacó la existencia de un dolo directo y común evidenciado por la planificación previa, distribución de funciones, camuflaje, uso de armas y coordinación del grupo. «La forma en cómo se organizaron, cómo ellos se prepararon, se distribuyeron funciones, se mimetizaron o camuflaron, apagaron sus celulares, todo eso es propio del dolo directo que implica un conocimiento y voluntarización de los hechos», añadió.

La defensa presenta sus argumentos

La defensora penal pública Katherine Valdés, que representa a 14 de los imputados, señaló que la responsabilidad penal es individual y que la acusación debe acreditar qué hizo cada imputado. En su alegato, Valdés apuntó a tres problemas en la investigación.

En primer lugar, cuestionó la consistencia de las declaraciones de los testigos con identidad reservada, señalando que ciertos testimonios habrían cambiado con el tiempo. «La reserva de identidad es una medida de protección, no convierte, por lo demás, por sí sola, a un testigo en falso, pero tampoco transforma su relato en una verdad inmune al examen del juicio», mencionó.

En segundo lugar, cuestionó los reconocimientos fotográficos, señalando que conocer a alguien no demuestra que haya estado en el atentado. «Reconocer la identidad de una persona conocida no es lo mismo que reconocerla como autora de un ataque», expresó. Finalmente, apuntó a la falta de corroboración individual, señalando que los antecedentes presentados son insuficientes para acreditar la participación individual de cada uno de los imputados.

Los hechos del 29 de agosto de 2026

El 29 de agosto de 2026, una veintena de sujetos armados irrumpieron en la propiedad de la familia Grollmus en Contulmo. Los atacantes rodearon la casa y abrieron fuego en contra del inmueble. Luego, prendieron fuego a la leñera, el centenario molino y el museo de la familia, los que resultaron completamente destruidos, al igual que dos vehículos.

Carlos Grollmus Thiele, de 79 años, sufrió la amputación de una de sus piernas tras recibir un disparo a quemarropa. También fueron heridos a bala Helmuth Grollmus, de 85 años, quien falleció en abril de 2026, y su hijo Christian Grollmus, de 55 años.

El fiscal Danilo Ramos detalló que alrededor de 30 personas —entre ellas 19 adultos y 3 menores acusados— ingresaron al predio para incendiar inmuebles y atentar con armas de fuego contra los Grollmus. Según su relato, un primer grupo bloqueó accesos, mientras otro ubicó vehículos sustraídos y un automóvil particular para cerrar la entrada. Luego, un individuo ingresó a la vivienda, inició focos de incendio y efectuó disparos hacia la casa.

La fiscalía ha presentado peritajes balísticos, informes técnicos y material fotográfico, además de las declaraciones de testigos reservados, cuya identidad se mantendrá protegida por razones de seguridad. Según el fiscal, estos testimonios aportarían información pormenorizada sobre la organización del grupo, la identidad de sus integrantes y su vínculo con la RML en los hechos del 29 de agosto.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.