El gobierno federal anunció que, tras la publicación en el Diario Oficial de la Federación el 02 de marzo de 2026, arrancará el proceso para armonizar la legislación laboral y aplicar de manera progresiva la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) planea desplegar un registro electrónico obligatorio que servirá para verificar el cumplimiento de los nuevos límites, detectar excedentes y facilitar las inspecciones laborales digitales.
La iniciativa, que contó con aval en Cámara de Diputados, Senado y 24 congresos estatales, busca mejorar la salud laboral y la seguridad al disminuir la fatiga. Además, se mantiene la prohibición de reducir salarios o prestaciones por efecto de la reforma y se establecen reglas específicas sobre el pago y la contabilización de las horas extra, así como la protección especial de los trabajadores menores de edad.
Calendario de implementación y principales cambios
La reducción no será inmediata: el calendario establece un ajuste anual de dos horas hasta 2030. Para 2027 la jornada pasará a 46 horas, en 2028 a 44 horas, en 2029 a 42 horas y finalmente en 2030 se alcanzarán las 40 horas semanales. Este plan facilita la adaptación de distintos sectores productivos sin afectar la vigencia del esquema tradicional de ocho horas diarias ni el derecho a un día completo de descanso semanal.
Protecciones y prohibiciones
La reforma consagra como constitucional que ninguna reducción de la jornada podrá implicar una disminución de sueldo o prestaciones. Se prohíbe el trabajo extraordinario para menores de edad y se regulan con detalle las modalidades de horas dobles y triples. Asimismo, se garantiza el derecho al descanso y la protección contra prácticas que prolonguen de forma indefinida la jornada laboral.
Cómo funcionará el registro electrónico obligatorio
Según el secretario Marath Bolaños, la STPS definirá disposiciones técnicas para implementar un sistema digital de registro que debe ser usado por las empresas. Este mecanismo permitirá supervisar las horas ordinarias y detectar las extras, facilitará la labor de las inspecciones laborales y servirá como evidencia para verificar que no se excedan los nuevos límites legales. Las especificaciones técnicas determinarán formatos, plazos y funciones mínimas del sistema.
Objetivos operativos del sistema
El registro electrónico tendrá como objetivos claves: documentar la jornada efectiva, alertar sobre acumulación de horas, soportar procedimientos de inspección y garantizar trazabilidad en los centros de trabajo. La STPS adelantó que el registro complementará las visitas presenciales y permitirá un control más eficiente mediante herramientas digitales, siempre respetando la protección de datos personales conforme a la normativa aplicable.
Reglas para las horas extra y límites máximos
Con la entrada en vigor de la reforma, las horas extraordinarias se comenzarán a contabilizar a partir de la hora 41 semanal. El esquema contempla un tope que, incluyendo horas ordinarias y extraordinarias, fija una jornada máxima de 56 horas semanales. El diseño establece progresiones en el cómputo de las horas dobles y triples durante el periodo de transición, manteniendo la voluntariedad de las horas extra y el pago conforme a la ley.
En términos prácticos, se mantienen topes por año para las horas dobles y triples, con aumentos programados durante la transición hasta 2030; sin embargo, la regla central es que la remuneración y los derechos laborales no se verán recortados por la reducción de la jornada ordinaria.
Impacto en trabajadores, empleadores y contexto estadístico
Para los trabajadores que hoy superan las 40 horas semanales, la reducción será gradual y acompañada de la garantía de mantenimiento salarial. Los empleadores deberán adaptar su organización, implementar el registro electrónico y prepararse para nuevas inspecciones digitales. En la esfera pública, la presidenta Claudia Sheinbaum y la STPS han enfatizado que la reforma responde a estudios y mesas de diálogo donde participaron representantes empresariales, sindicales y académicos.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), antes de la publicación una parte importante de la población ocupada trabajaba más de 40 horas: 36.1% reportaba jornadas de 40 horas o menos, mientras que el resto superaba ese umbral. Además, el gobierno celebró datos del IMSS que reportaron 157,882 nuevos empleos formales en febrero, un elemento que las autoridades usan como referencia para evaluar la capacidad de absorción de los cambios.
Pasos siguientes tras la publicación en el DOF
Tras la publicación en el DOF el 02 de marzo de 2026, comenzará la armonización de la Ley Federal del Trabajo con la nueva disposición constitucional y la STPS emitirá los lineamientos para el registro electrónico obligatorio. A partir de allí se activará el calendario progresivo de reducción y las autoridades de inspección laboral dispondrán de herramientas digitales para supervisar el cumplimiento, mientras que empresas y sindicatos deberán negociar los ajustes operativos necesarios.
En síntesis, la reforma plantea una transformación gradual del tiempo de trabajo en México, acompañada de un componente tecnológico para supervisión y cumplimiento. La intención declarada por el Ejecutivo es reducir accidentes y fatiga laboral, al tiempo que se respeta el salario y las prestaciones de las personas trabajadoras.



