La discusión en torno a la reforma laboral dio un giro después de que la senadora y referente del proyecto reconociera un fallo en la redacción original y prometiera una corrección. La controversia se centró en un artículo que modifica las licencias por enfermedad, estableciendo porcentajes de pago distintos según la naturaleza del padecimiento.
En respuesta a las críticas sindicales y políticas, la dirigente explicó que la intención no es afectar a quienes enfrentan cuadros médicos graves y que se trabaja para introducir una aclaración que preserve el sueldo íntegro en esos casos. Al mismo tiempo, defendió la necesidad de combatir irregularidades vinculadas a certificados médicos fraudulentos.
Qué decía el cambio y por qué generó polémica
El texto en discusión modifica el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. En su redacción actual, el artículo establece que si un trabajador sufre un accidente o una enfermedad no derivada de la actividad laboral y queda imposibilitado para trabajar, percibirá el 50% de su remuneración. Si, por el contrario, ese impedimento no fue producto de una conducta voluntaria y consciente del riesgo por parte del trabajador, el porcentaje sube al 75%.
La inclusión de estos porcentajes en el proyecto fue la chispa que encendió el reclamo: sindicatos y aliados cuestionaron que la norma no diferenciara explícitamente entre dolencias comunes y patologías de alta complejidad, lo que motivó un fuerte debate público y parlamentar.
La rectificación: protegerán enfermedades severas
Ante la efervescencia política, la senadora admitió que hubo un error de redacción y aseguró que la intención es corregirlo para que los casos de mayor gravedad sigan cobrando el 100% del salario. La aclaración incluirá supuestos como enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables, siempre respaldadas por comprobación médica fehaciente.
La apuesta oficial busca mantener la esencia del ajuste —con porcentajes diferenciados para evitar abusos— pero salvaguardando a las personas con patologías que requieren protección especial. Este matiz pretende apaciguar la reacción social sin renunciar a la política de control que motiva el recorte en otros supuestos.
Origen de la propuesta y quién la impulsó
La modificación fue introducida en el debate por el bloque legislativo que lidera la senadora. Según sus declaraciones, la iniciativa surgió tras consultas con jueces laborales que alertaron sobre un alto nivel de ausentismo y litigiosidad vinculados a certificados médicos irregulares. La propuesta, afirmó, pretende eliminar prácticas fraudulentas que afectan a empleadores y al sistema
En sus palabras públicas se responsabilizó a su propio espacio por haber incorporado el cambio al proyecto, reconociendo además que la oposición había señalado la cuestión durante las deliberaciones.
La vía legislativa: cómo planean corregir sin demoras
La intención oficial es introducir el ajuste durante el debate en la Cámara de Diputados para evitar que el proyecto deba volver al Senado y ello retrase la tramitación. Desde el área legal y técnica del bloque se evalúan mecanismos parlamentarios que permitan incorporar la aclaración sobre enfermedades graves sin generar un nuevo paso formal a la Cámara alta.
No obstante, la dirigente bajó el tono sobre el riesgo procesal: admitió que, en caso de que la modificación obligue a que el texto vuelva al Senado, la demora sería corta y no supone un obstáculo insalvable para la sanción final.
La controversia sobre las billeteras virtuales
En paralelo, el proyecto aprobado en una de las cámaras excluyó la habilitación de billeteras virtuales para el pago de salarios, dejando esa facultad únicamente a entidades bancarias e instituciones de ahorro oficiales. La senadora defendió esa decisión, aludiendo a que existen numerosas plataformas registradas como proveedores de servicios de pago pero que no todas cuentan con la solvencia o la estructura necesaria para garantizar el abono puntual y la cobertura ante incumplimientos empresariales.
En sus argumentos citó la cifra de plataformas inscriptas y afirmó que permitir que cualquiera de ellas gestione salarios conllevaría riesgos para los trabajadores y el sistema financiero, especialmente frente a problemas de liquidez.
Impacto y expectativas
La expectativa del oficialismo es doble: sostener el control sobre prácticas irregulares con certificados médicos y, al mismo tiempo, corregir un punto del texto que generó rechazo público. Para lograrlo, el gobierno apuesta a una redacción técnica que preserve los derechos de los trabajadores en situaciones límite y aclare los supuestos en los que operarán los recortes.
Queda por verse si la solución propuesta alcanzará para recomponer el apoyo político necesario en Diputados y cómo reaccionarán los sindicatos en las próximas rondas de negociación. Mientras tanto, la discusión continuará centrada en conciliar la protección social con medidas de fiscalización para evitar fraudes.



