Reforma laboral de Milei aprobada en el congreso: qué cambia y por qué importa

El Congreso nacional dio luz verde a la denominada ley de modernización laboral, una de las iniciativas más emblemáticas del presidente Javier Milei. La aprobación, que llegó tras intensas negociaciones y manifestaciones en las calles, cambia reglas históricas del mercado de trabajo argentino y provocó reacciones encontradas entre dirigentes políticos, representantes empresariales y sindicatos.

La batería de normas introduce modificaciones sustanciales en aspectos como la duración de la jornada, las indemnizaciones por despido y las normas que regulan la protesta laboral. Mientras el oficialismo sostiene que las reformas apuntan a reactivar el empleo formal, la oposición y los gremios advierten sobre impactos negativos en derechos y condiciones laborales.

Qué establece la reforma

Entre los artículos más relevantes de la nueva normativa figuran la posibilidad de ampliar la jornada laboral hasta 12 horas en determinados casos, la reducción de la cuantía de las indemnizaciones por despido y la creación de mecanismos para disminuir la carga tributaria a los empleadores. Además, se introducen cambios en la negociación colectiva, permitiendo mayor intervención de empresas en acuerdos individuales frente a pautas sectoriales.

Jornada, indemnizaciones y negociación

La reforma mantiene un límite semanal de trabajo, pero autoriza que la jornada diaria alcance las 12 horas siempre que se cumplan descansos obligatorios. En materia de despidos, se establece una reducción en el cálculo de indemnizaciones y la implementación de un fondo de garantía con aporte público-parcial para amortiguar costos directos de las empresas al desvincular personal.

Derecho de huelga y estructura judicial

Otro capítulo crítico limita ciertas formas de protesta sindical, con restricciones sobre bloqueos y medidas de fuerza que afecten el acceso a instalaciones. La reforma también contempla cambios en la jurisdicción laboral, eliminando tribunales especializados y promoviendo mecanismos alternativos de resolución de conflictos.

Reacciones políticas y sindicales

La votación en el Senado culminó con una mayoría que llevó el proyecto a sanción. Voces oficialistas celebraron el resultado como un paso necesario para la reactivación económica: dirigentes como la líder del bloque oficialista destacaron que la norma envía señales de apertura al crecimiento y mayor libertad para que trabajadores y empresas acuerden condiciones laborales.

Críticas de la oposición

Desde el peronismo y otros sectores opositores se calificó la ley como regresiva y de escasa legitimidad por su tratamiento acelerado. Líderes opositores advirtieron que la norma afectará no solo a los trabajadores en actividad, sino también a jubilados y pensionados, y anticiparon cuestionamientos judiciales por considerar que varios artículos podrían ser inconstitucionales.

Postura de los sindicatos

La central obrera más representativa calificó la reforma de retroceso y convocó movilizaciones durante el debate parlamentario. Los gremios alertaron sobre la posibilidad de que la flexibilización profundice la precariedad, aumente el empleo informal y erosione la protección colectiva que dan los convenios de rama.

Argumentos del gobierno y del sector empresarial

El Ejecutivo defendió las reformas apuntando a la reducción de la informalidad y a la creación de empleo formal mediante incentivos a la contratación y alivio de cargas sociales. Empresarios y cámaras industriales, que participaron en la redacción de algunos artículos, describieron la ley como una herramienta para brindar predictibilidad y atraer inversiones que impulsen la producción.

Expectativas económicas

Si bien los defensores reconocen que los efectos sobre el empleo no serán inmediatos, sostienen que las modificaciones permitirán una mayor flexibilidad contractual y una adaptación de las empresas a un contexto global competitivo. Críticos, en cambio, señalan que sin demanda interna sostenida y medidas complementarias la reforma por sí sola no resolverá la pérdida de empleos registrados.

Clima social y posibles conflictos

Las sesiones parlamentarias estuvieron acompañadas por protestas en las inmediaciones del Congreso, algunas con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Las organizaciones sociales y sindicales anunciaron medidas de fuerza y no descartaron recursos legales contra la ley, anticipando una batalla judicial que podría llevar varios meses.