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4 junio 2026

Rechazo al plan de paraderos para Uber y Didi en el AICM

El AICM propuso transformar un estacionamiento de corta estancia en puntos de recogida para Uber y Didi, pero la oposición de taxistas volvió a frenar la iniciativa

Rechazo al plan de paraderos para Uber y Didi en el AICM

El aeropuerto internacional de la Ciudad de México, conocido como AICM, intentó convertir un área de estacionamiento en zonas específicas para la recogida rápida de pasajeros por parte de taxis de aplicación como Uber y Didi. La idea buscaba ordenar el flujo en las salidas de las terminales y ofrecer un espacio de espera para conductores que recogen usuarios, evitando cruces peligrosos y congestión en vialidades externas. Sin embargo, el plan encontró resistencia de los concesionarios de taxis que operan dentro del inmueble, lo que llevó a que la propuesta fuera rechazada nuevamente y quedara suspendida hasta alcanzar un acuerdo entre las partes.

La propuesta original contemplaba intervenir un estacionamiento de corta estancia con capacidad para 200 espacios, destinado tanto a quienes van a recoger o dejar pasajeros como a los vehículos de plataformas que esperan su servicio. Autoridades del AICM defendieron la iniciativa como una medida para mejorar la movilidad interna y reducir los traslados a avenidas cercanas, pero los sindicatos y concesionarios denunciaron que la medida pondría en riesgo sus ingresos y la operación tradicional de taxis. El conflicto político y las protestas de los conductores complicaron la implementación.

Qué planteaba el proyecto

El plan proponía adaptar el área de estacionamiento de corta estancia para crear paraderos señalizados en Terminal 1 y Terminal 2, con rutas internas para facilitar el acceso y la salida de los vehículos sin invadir carriles públicos. En términos técnicos, se buscaba habilitar puntos de encuentro para servicios de transporte por aplicación que permitieran la identificación del lugar de recogida desde la app, además de un espacio seguro donde los conductores pudieran esperar sin bloquear la circulación. La intención era clara: reducir caminatas largas de pasajeros y disminuir la congestión en las inmediaciones del aeropuerto.

Reacción de los concesionarios y bloqueos

En respuesta a la propuesta, representantes de los servicios de taxi presentes en el aeropuerto realizaron protestas que incluyeron el bloqueo de accesos a ambas terminales durante marzo, lo que obligó a desviar vehículos y generó largas filas en las salidas. Los conductores argumentaron que la medida favorecía a las plataformas digitales y amenazaba la subsistencia de los servicios concesionados. Como resultado de la tensión, muchos pasajeros que arribaban al AICM debieron buscar alternativas de transporte o caminar distancias considerables para localizar un vehículo de aplicación fuera del perímetro del aeropuerto.

Impacto inmediato en usuarios

La falta de un acuerdo dejó a los viajeros con itinerarios menos fluidos: algunos optaron por transporte público, otros por taxis autorizados fuera de las terminales, y varios prefirieron caminar hasta avenidas cercanas para solicitar un ride. La ausencia de señalización clara en zonas habilitadas —según denuncias de usuarios y conductores— agravó la desorientación en las salidas. Además, la disputa dejó en evidencia la necesidad de coordinar mejor la infraestructura y la regulación entre autoridades aeroportuarias, concesionarios y empresas tecnológicas.

Posición gubernamental y medidas anunciadas

Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que las obras de remodelación del aeropuerto continuaban y que, una vez concluidas, se reorganizaría la movilidad interna para separar las áreas de operación de taxis concesionados y los de aplicación. La propuesta oficial apunta a mantener espacios diferenciados: uno para los servicios tradicionales y otro para las plataformas digitales, con puntos de ascenso y descenso debidamente señalizados y accesibles desde cada terminal. La meta es evitar que los pasajeros tengan que desplazarse hasta avenidas cercanas para tomar transporte.

Detalles operativos y recomendaciones

Entre las medidas previstas figura la iluminación adecuada, rampas de acceso y señalética que indique los puntos de encuentro según el servicio y la hora del día. Autoridades recomendaban a los usuarios consultar la ubicación de recogida dentro de la app correspondiente antes de salir de la zona de equipaje, ya que el punto asignado puede variar por congestión o disponibilidad. Según el AICM, estos ajustes pretenden facilitar el encuentro entre conductor y pasajero y disminuir la circulación innecesaria en el entorno aeroportuario.

Perspectivas y efectos esperados

Si se logra implementar un esquema funcional, las autoridades esperan aliviar el tráfico en los accesos, mejorar la seguridad peatonal y reducir los tiempos de espera para pasajeros. Sin embargo, la experiencia reciente demuestra que la transición requiere diálogo entre actores: concesionarios, plataformas, administración aeroportuaria y gobierno. Mientras tanto, los usuarios deberán adaptarse a cambios temporales en la logística de salida del AICM y seguir las indicaciones oficiales para evitar inconvenientes durante sus traslados.

Autor

Beatrice Faggin

Beatrice Faggin obtuvo documentos oficiales sobre una licitación tras una semana de acceso a los registros; es redactora de desk que construye reportajes investigativos y coordina el fact-checking interno. Genovesa de nacimiento, mantiene una base de datos personal de contratos públicos consultable en la redacción.