¿Es posible disfrutar un postre rápido y menos procesado sin sacrificar sabor? Sí. En los últimos meses han ganado atención recetas caseras como las donas sin harina hechas en el microondas y las galletas de almendra con chocolate. Se proponen como alternativas prácticas con ingredientes simples: frutos secos, edulcorantes bajos en calorías, aceite de oliva y técnicas de cocción breves.
Quién prepara estas recetas suele buscar dos cosas: rapidez y mejor perfil nutricional. ¿Por qué resultan relevantes hoy? Porque ofrecen más proteína y más fibra que las versiones industriales y permiten reducir ultraprocesados sin renunciar al placer dulce.
Donas sin harina al microondas: lo esencial en menos de dos minutos
La receta tipo combina huevo, puré de plátano o queso crema bajo en grasa y harina de frutos secos o proteína en polvo. La cocción en microondas recorta tiempo y consumo energético. Además facilita porciones individuales para controlar raciones.
Ingredientes y técnica básica
Una versión habitual incluye: un huevo grande, 30–40 g de harina de almendra o 2 cucharadas de proteína en polvo, 1 cucharada de aceite de oliva, 1–2 cucharadas de edulcorante (por ejemplo alulosa) y una pizca de levadura química. Se bate el huevo, se incorporan los secos y se vierte la masa en un molde apto para microondas con forma de dona. Cocinar 50–90 segundos según la potencia y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar.
Para un glaseado ligero basta con yogur natural mezclado con un toque de edulcorante. ¿Buscas más intensidad? Un poco de chocolate negro derretido concentra sabor sin añadir grandes cantidades.
Galletas de almendra con chocolate: crujientes y nutritivas
Las galletas de harina de almendra con chips de chocolate piden pocos ingredientes y entregan buen perfil nutricional. La harina de almendra suma proteína, fibra y grasas monoinsaturadas. Reemplazar azúcar refinado por alulosa reduce la carga calórica manteniendo dulzor.
Preparación paso a paso
Mezcla 240 g de harina de almendra, ½ cucharadita de levadura y una pizca de sal. Añade aceite de oliva, un poco de agua y 4–5 cucharadas de alulosa; bate hasta obtener una masa manejable. Incorpora 4 cucharadas de chips de chocolate, forma porciones con las manos húmedas y hornea a 180 °C entre 10 y 12 minutos. Resultado: galleta crujiente por fuera y tierna por dentro, naturalmente sin gluten.
Consejos prácticos y consideraciones nutricionales
Al cocinar en casa conviene priorizar la calidad de los ingredientes y controlar el tamaño de las porciones. Sustituir harinas refinadas por harina de frutos secos eleva contenido proteico y añade grasas saludables. Usar alulosa u otros edulcorantes puede ayudar a limitar azúcares, aunque la moderación sigue siendo clave.
Integra estos postres dentro de una dieta variada y hábitos de vida saludables: actividad física regular y sueño adecuado potencian sus beneficios. ¿Tú cómo los incorporarías en tu rutina semanal?
Ambas recetas son versátiles: se pueden aromatizar con canela o extracto de vainilla, optar por chocolate con mayor porcentaje de cacao o sumar semillas para textura y nutrientes. Prepararlas en casa permite evitar aditivos y conservantes habituales en los ultraprocesados, y personalizar el perfil nutricional según tus objetivos.
Quién prepara estas recetas suele buscar dos cosas: rapidez y mejor perfil nutricional. ¿Por qué resultan relevantes hoy? Porque ofrecen más proteína y más fibra que las versiones industriales y permiten reducir ultraprocesados sin renunciar al placer dulce.0



