Proyecto para ampliar La Bombonera a 80.000: qué propone Boca Juniors

El presidente Juan Román Riquelme anunció un plan ambicioso para ampliar y modernizar La Bombonera, la histórica casa de Boca Juniors. El proyecto propone elevar la capacidad actual, que ronda los 57.000 espectadores, hasta cerca de los 80.000, mediante la construcción de una cuarta bandeja de localidades y la sustitución de las actuales áreas de palcos por dos nuevas zonas de platea. En una entrevista divulgada por el club se expusieron los rasgos principales de la intervención: demoler y reconstruir los palcos, añadir una cubierta parcial sobre las populares y habilitar accesos verticales para facilitar el ingreso a los niveles superiores.

Además de la ampliación en sí, el plan contempla la edificación de cuatro torres con ascensores y escaleras que comunicarán las nuevas gradas con la calle, y pasarelas que salvarían las vías férreas contiguas al estadio. El club ya remitió documentación técnica y, según informes, recibió un pronunciamiento favorable de la operadora ferroviaria Ferrosur, que certificó la ausencia de impedimentos operativos en el fragmento de terreno afectado. Esa carta, fechada el 12 de marzo de 2026, confirma que los papeles preliminares fueron recibidos el 3 de marzo de 2026 y ahora el proyecto aguarda la autorización de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte para avanzar.

Accesos, estructura y requisitos técnicos

La viabilidad de una cuarta bandeja depende en buena medida de soluciones de acceso que cumplan normas de seguridad y evacuación. Por eso las cuatro torres propuestas no son un añadido menor: sin ellas, el acceso a un anillo superior sería prácticamente imposible por cuestiones de afluencia y logística. El diseño incorpora pasarelas peatonales que cruzarían las vías principales y auxiliares para conectar las torres con los nuevos sectores de espectadores, minimizando el impacto sobre la circulación ferroviaria. Ferrosur explicó que la porción de terreno a ocupar no posee utilidad ferroviaria relevante más allá de una vía de maniobra, lo que facilita la intervención, pero la aprobación definitiva depende de organismos del transporte y de cumplimientos técnicos detallados que todavía deben certificarse.

Seguridad y capacidad de evacuación

Los ingenieros deberán demostrar que las soluciones propuestas respetan las normativas de seguridad y capacidad de evacuación para 80.000 personas, incluyendo vías de salida, sistemas contra incendios y accesibilidad. Los ascensores y escaleras en las torres están pensados tanto para público general como para personas con movilidad reducida, y las pasarelas evitarían interferencias con las operaciones ferroviarias. En la práctica, la autorización de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte será clave para determinar plazos y alcance de las obras.

Limitaciones urbanas y legado patrimonial

Otra restricción importante para el ensanche es de carácter urbano y patrimonial: en el lado sur del estadio hay entre 15 y 20 viviendas que la ciudad declaró de interés patrimonial, y eso corta de raíz cualquier posibilidad de ocupar ese sector con nuevas tribunas. Riquelme reconoció que, antes de asumir la presidencia a finales de 2026, hubo conversaciones sobre comprar terrenos y relocalizar domicilios, pero descartó forzar desalojos. El club sostiene que no moverá el estadio y que la intervención debe respetar tanto a los vecinos como al patrimonio urbanístico, por lo que la solución se concentra en aumentar la altura y reorganizar espacios ya disponibles.

Relación con el barrio y expectativas de hinchas

La propuesta intenta equilibrar la ambición deportiva con el cuidado del entorno: los dirigentes insisten en mantener la identidad de La Bombonera en su emplazamiento histórico, evitando supuestas mudanzas de 100 metros que fueron mencionadas por la oposición. Para la afición, la promesa de una Bombonera más grande y moderna es un anhelo de larga data; el club asegura que priorizará procesos correctos y transparentes, aun cuando eso implique plazos más extensos.

Financiación, competencia y próximos pasos

Riquelme descartó la financiación por parte de empresas extranjeras bajo la consigna de que La Bombonera es nuestra, y planteó la intención de dejar un estadio con condiciones comparables a los recintos europeos. En el contexto del fútbol argentino, la iniciativa llega cuando clubes rivales anuncian proyectos de ampliación en sus propios estadios, lo que añade un componente de competencia simbólica. A corto plazo, con el visto bueno de Ferrosur ya en los expedientes, el siguiente trámite vital será la autorización de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte; si esa instancia aprueba las torres, el camino para la construcción de la cuarta bandeja y las reformas complementarias quedará despejado, aunque la ejecución dependerá de certificaciones técnicas, permisos municipales y la negociación con los vecinos afectados.