La presidenta Claudia Sheinbaum entregó a la Cámara de Diputados una iniciativa para transformar aspectos clave del sistema electoral. El proyecto busca, entre otros objetivos, bajar el costo de la política, ajustar la representación legislativa y actualizar reglas sobre comunicación política; todo ello sin eliminar el principio de representación proporcional ni suprimir al Instituto Nacional Electoral como organismo autónomo.
El paquete legislativo modifica once artículos constitucionales y propone medidas que impactan al Senado, a la Cámara de Diputados, al financiamiento de los partidos y a la regulación de campañas en medios y plataformas digitales. La iniciativa ya fue turnada a comisiones y enfrentará un calendario político complejo en el Congreso, donde su aprobación requerirá más apoyos que los que actualmente tiene Morena.
Cambios en la integración del Poder Legislativo
En materia de representación, el texto plantea reducir el tamaño del Senado de 128 a 96 escaños, eliminando las 32 plazas que hoy se asignan por listas nacionales propuestas por los partidos. En la Cámara de Diputados se conserva el total de 500 integrantes, pero se reestructura el sistema de las 200 diputaciones de representación proporcional, también conocidas como plurinominales.
Mecanismo propuesto para las diputaciones plurinominales
La distribución de las 200 curules plurinominales se propone en dos bloques: 100 lugares para los llamados mejores perdedores, es decir, candidatos que no ganaron su distrito pero obtuvieron los mayores porcentajes dentro de su partido; y 100 curules mediante votación directa en cinco circunscripciones regionales, incluyendo representación de mexicanos en el extranjero. La idea es que la pluralidad refleje más la voluntad ciudadana y menos acuerdos internos de las cúpulas partidistas.
Recorte al financiamiento público y fórmulas de cálculo
Sobre el financiamiento a partidos, la iniciativa propone reducir en una cuarta parte el monto que reciben actualmente. Esto se concreta al cambiar la fórmula que calcula el total de recursos públicos: bajar el factor aplicado sobre la Unidad de Medida y Actualización de 65% a 48,75%. Con los padrones de electores vigentes, esa modificación implica una disminución considerable en la bolsa anual destinada a prerrogativas.
Reacciones y condiciones de aceptación
Algunos aliados, como el Partido Verde y el Partido del Trabajo, han manifestado disposición a aceptar recortes solo si la reducción se distribuye de manera igualitaria entre todas las fuerzas políticas, una condición que Morena ha considerado inviable. Esa negociación será central para reunir los votos necesarios en San Lázaro y, posteriormente, en el Senado.
Reglas de fiscalización, transparencia y tecnología
La iniciativa endurece la fiscalización: prohíbe el uso de recursos de origen ilícito en campañas, limita aportaciones extranjeras y exige que las donaciones privadas se canalicen a través del sistema financiero, con reportes al INE. Además, se busca dar mayores herramientas al órgano electoral para supervisar y sancionar irregularidades.
En el terreno de la comunicación política, el proyecto reduce los tiempos oficiales del Estado en radio y televisión durante precampañas y campañas, de 48 a 35 minutos diarios, y ordena que todo contenido electoral que haya sido generado o alterado mediante inteligencia artificial aparezca debidamente etiquetado. Con ello se pretende evitar desinformación y aclarar el origen de materiales manipulados.
Otros puntos relevantes y proceso legislativo
El texto incluye medidas complementarias: ordena que los cómputos distritales inicien la misma noche de la votación, propone que los salarios de funcionarios del sistema electoral se ajusten por debajo del sueldo presidencial como parte de reglas de austeridad, y amplía la posibilidad de consultas y mecanismos de democracia participativa a nivel local. No obstante, muchos de los detalles operativos se dejarán para las leyes secundarias.
Para avanzar, la iniciativa será discutida en comisiones de la Cámara de Diputados, donde Morena dispone de mayoría relativa pero requiere apoyos externos para alcanzar la mayoría calificada necesaria en diversos trámites. En caso de aprobarse en San Lázaro, el proyecto afrontaría un reto mayor en el Senado, donde la bancada oficialista no alcanza por sí sola la mayoría calificada que exige la Constitución para reformas de este rango.
Perspectivas y balance
La propuesta llega envuelta en un debate intenso: sus promotores sostienen que la reforma busca democratizar la representación y reducir costos; sus críticos la ven como un intento de centralizar decisiones y debilitar contrapesos. El resultado dependerá de las negociaciones parlamentarias y del diálogo entre partidos sobre cómo conciliar recortes, representación y garantías institucionales.
Conclusión
En síntesis, la iniciativa enviada por Sheinbaum combina cambios estructurales en la conformación del Legislativo, ajustes financieros significativos y nuevas reglas sobre fiscalización y tecnología. Su futuro legislativo es incierto, condicionado por acuerdos políticos y por la interpretación que los distintos actores hagan sobre el alcance y las consecuencias de las reformas propuestas.


