Argentina enfrenta un clima caluroso que afecta a gran parte de su territorio. Con temperaturas que superan los 40 °C en algunas regiones, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido alertas para advertir sobre los efectos adversos en la salud pública. A medida que el año llega a su fin, las proyecciones indican que se avecinan cambios significativos en el clima que ofrecerán un respiro a la población.
Las condiciones climáticas actuales son marcadamente inestables, con disparidades que se observan en diversas provincias. A medida que el país se prepara para recibir el nuevo año, se anticipa un desplazamiento de frentes fríos que tendrán un impacto notable en las temperaturas, especialmente en el área metropolitana de Buenos Aires y las provincias circundantes.
Calor extremo en el territorio argentino
Este inicio de enero ha sido testigo de temperaturas récord en el centro argentino. Ciudades como Santa Rosa y Trenque Lauquen han reportado máximas superiores a los 41 °C, mientras que en el área metropolitana de Buenos Aires, localidades como Morón han alcanzado casi 38 °C. La costa atlántica también ha sentido el impacto del calor, con registros de hasta 37 °C en Mar del Plata.
Alertas y preparación ante el calor
El SMN ha emitido una alerta naranja, indicando un riesgo moderado a alto para la salud debido a las altas temperaturas. Se prevé que el último día del año, el 31 de diciembre, Buenos Aires alcance picos de hasta 39 °C. Para proteger a la población, el gobierno local ha instalado más de 250 refugios climáticos, donde los ciudadanos pueden encontrar alivio del intenso calor.
Estos refugios están diseñados para ofrecer un espacio seguro y fresco a quienes lo necesiten. Los ciudadanos pueden consultar el mapa de refugios a través de WhatsApp o en línea para encontrar el más cercano y así poder escapar del calor extremo.
Un cambio en el horizonte: la llegada de frentes fríos
A medida que el nuevo año se acerca, se espera que frentes fríos ingresen al país, trayendo consigo un alivio muy esperado. Se anticipa que el primer frente frío afectará a la región Cuyana, La Pampa y el centro de Buenos Aires a partir del 31 de diciembre, con ráfagas de viento que oscilarán entre 35 y 50 km/h, lo que contribuirá a la reducción de las temperaturas.
Proyecciones de tormentas y condiciones climáticas
El ingreso de estos frentes fríos también podría generar tormentas aisladas, especialmente en Mendoza y San Luis. Para la noche de Año Nuevo, se espera un cambio significativo en las condiciones meteorológicas, con un descenso en las temperaturas que podría empezar a estabilizarse. Esto marcará un cambio drástico después de días de calor extremo.
El avance de estos frentes será gradual, llegando a Córdoba y el sur del Litoral en los primeros días de enero, donde se prevén más tormentas aisladas. Un segundo frente, que también contribuirá al enfriamiento, se espera para el 1 de enero, aumentando la intensidad de los vientos del sur.
Finalmente, un tercer frente frío está proyectado para ingresar entre el 2 y el 3 de enero, reforzando aún más las condiciones inestables y brindando un cierre al episodio de calor extremo. Con este cambio, se anticipa una estabilización del clima para el primer fin de semana de enero, dando paso a temperaturas más normales para esta época del año.
La transición desde un clima ardiente hacia condiciones más templadas en Argentina es inminente. La población está tomando precauciones mientras espera el tan anhelado alivio que traerán los frentes fríos. Con preparación adecuada y atención a las advertencias meteorológicas, se podrá enfrentar esta situación climática de manera más segura.



