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4 junio 2026

Pronóstico de la NOAA para la temporada de huracanes 2026: menos huracanes en el Atlántico por El Niño

La NOAA proyecta entre 8 y 14 tormentas con nombre y mayor vigilancia por la posible llegada de El Niño; sigue las actualizaciones y prepara tu plan de emergencia

Pronóstico de la NOAA para la temporada de huracanes 2026: menos huracanes en el Atlántico por El Niño

La temporada de huracanes en el Atlántico comienza oficialmente el 1° de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el panorama para 2026 apunta a una actividad globalmente menor de lo habitual en la cuenca atlántica, influida por el probable desarrollo de El Niño. El organismo estima entre 8 y 14 tormentas con nombre, de las cuales 3 a 6 podrían ser huracanes y 1 a 3 alcanzar la consideración de huracanes mayores (categorías 3, 4 o 5 de la escala Saffir-Simpson). Las probabilidades publicadas asignan un 55% de chances para una temporada por debajo de lo normal, 35% para actividad cercana al promedio y 10% para un escenario más activo.

Por qué El Niño cambia las reglas del juego

El Niño es un fenómeno climático asociado al calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial que altera la circulación atmosférica global. La NOAA advierte que cuando El Niño se fortalece tiende a aumentar la cizalladura del viento sobre el Atlántico tropical, lo que dificulta la organización de tormentas y reduce la probabilidad de formación de huracanes. En su último informe la agencia sitúa en un 82% la probabilidad de desarrollo del fenómeno entre mayo y julio, con posibilidades de elevarse hasta el 96% durante el invierno boreal 2026-2027. Aun así, los modelos muestran incertidumbre sobre la intensidad máxima: por ahora ninguna categoría de intensidad supera el 37% de probabilidad.

El ENSO y su influencia

El fenómeno forma parte del ciclo ENSO (El Niño-Oscilación del Sur), que modifica variables como la presión, los patrones de lluvia y la velocidad de los vientos en distintas regiones del planeta. La NOAA seguirá publicando discusiones técnicas sobre la evolución del ENSO, con la próxima actualización programada para el 11 de junio. Aunque el efecto inhibidor de El Niño suele dominar en el Atlántico, existen factores locales —como temperaturas ligeramente superiores del océano y vientos alisios más débiles— que podrían matizar la actividad.

Tecnología, vigilancia y lista de nombres

La agencia enfatizó que combinará modelos avanzados, inteligencia artificial, drones y nuevos satélites para ofrecer advertencias más tempranas y precisas a las comunidades en riesgo. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, destacó el uso de estas herramientas para mejorar la predicción en tiempo real. La NOAA también realizará una revisión general de la temporada a comienzos de agosto, antes del período históricamente más activo entre mediados de septiembre y octubre. La Organización Meteorológica Mundial ya fijó la lista oficial de nombres para la cuenca atlántica: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.

Qué significan los nombres y el calendario

Los nombres se asignan secuencialmente a medida que se forman tormentas con nombre (vientos sostenidos de al menos 63 km/h). Aunque la lista contiene 21 denominaciones posibles, las proyecciones actuales sugieren que no todas se utilizarán si la temporada resulta menos activa. La NOAA insiste en que la revisión de agosto ofrecerá una foto más precisa justo antes del pico de la temporada.

Riesgos, recomendaciones y mensajes clave

Aunque la previsión global apunta a menor actividad, los expertos subrayan que una única tormenta significativa puede causar daños severos. El director del Servicio Nacional de Meteorología, Ken Graham, llamó a no relajarse: la incertidumbre sigue presente y es imprescindible que los residentes revisen sus planes de emergencia. El administrador de la NOAA, Neil Jacobs, remarcó la importancia de aprovechar las semanas previas para actualizar suministros y rutas de evacuación, y mantener la atención en comunicados oficiales.

Preparación práctica

Recomendaciones básicas incluyen verificar seguros, almacenar agua y alimentos no perecederos, tener a mano un botiquín y mantenerse informado mediante fuentes oficiales. La combinación de advertencias más precisas y preparación comunitaria reduce el riesgo para vidas y bienes. En definitiva, la proyección de la NOAA para 2026 ofrece un escenario con menor número esperado de sistemas, pero la prudencia y la vigilancia deben permanecer activas durante toda la temporada de huracanes.

Autor

Beatrice Beretta

Beatrice Beretta, radicada en Bolonia, anotó por primera vez itinerarios una noche bajo el pórtico de San Luca: desde entonces coordina secciones sobre viajes urbanos. En la redacción impulsa reportajes sobre movilidad sostenible y lleva consigo un mapa de bolsillo de los callejones boloneses como talismán profesional.