primera mujer mexicana en esquí de fondo en unos Juegos Olímpicos marca un hito para México

La presencia de Regina Martínez en la salida de los 10 kilómetros estilo libre en el Estadio Tesero de Milano Cortina representa un momento inédito para el deporte mexicano. Aunque cruzó la meta en el puesto 108 con un tiempo de 34:05.4, su participación trasciende la posición final: es la primera vez que una mujer de México compite en esquí de fondo en unos Juegos Olímpicos.

El recorrido fue exigente, con nieve y trazados complicados que pusieron a prueba incluso a las favoritas. A pesar de la diferencia de más de 11 minutos respecto a la ganadora, la sueca Frida Karlsson, Martínez recibió una cálida ovación del público y el reconocimiento de varias competidoras al cruzar la meta.

Trayectoria personal y llegada al esquí

La historia de Martínez no sigue la ruta clásica de los esquiadores nórdicos. Nacida en Ciudad de México y formada inicialmente en el fútbol juvenil —jugó en las inferiores del Pumas de la UNAM y continuó su carrera en Costa Rica—, más tarde cursó estudios en Baylor University y obtuvo una maestría en salud pública en Columbia University. Actualmente ejerce como médico de urgencias en Miami.

Su acercamiento al esquí de fondo ocurrió ya en la adultez, durante su estancia como estudiante en la Universidad de Minnesota. Allí, el deporte le ofreció una vía para combatir el malestar estacional y la soledad, y se convirtió en una disciplina que le permitió salir, moverse y apreciar el entorno natural.

La carrera en Milano Cortina y la reacción del público

En la prueba masiva de 10 km libre, las condiciones exigieron resistencia y técnica. Martínez completó el circuito en 34:05.4, quedando a 11:16.2 de la ganadora. Más allá del crono, su entrada fue emotiva: lágrimas congeladas en el rostro y una recepción afectuosa por parte de otras competidoras y del público presente.

Aplausos y gestos de compañerismo

Tras cruzar la línea de llegada, la primera en abrazarla fue la brasileña Bruna Moura; después se acercaron la campeona Frida Karlsson, Ebba Andersson y la estadounidense Jessie Diggins, quienes estuvieron entre las medallistas. Esas muestras simbolizan el espíritu de respeto que existe en la pista, y subrayan cómo un acto deportivo puede trascender países y resultados.

Contexto del equipo mexicano en los Juegos de invierno

La delegación mexicana en estos Juegos es reducida y compite en pocas disciplinas: esquí alpino, patinaje artístico y esquí de fondo. Históricamente, México no ha obtenido medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno, y el país ha llevado a muy pocos atletas a estas citas, por lo que cada participación tiene un valor formativo y simbólico.

Dentro del equipo, destaca la experiencia de Sarah Schleper, esquiadora alpina de 46 años que compite por México en su séptima edición de Juegos; en la prueba de super-G firmó un registro que se consideró el mejor resultado femenino mexicano en esa disciplina, al concluir en la posición 26 con un tiempo de 1:31.37. Además, su hijo de 17 años, Lasse Gaxiola, hará su debut en el gigante eslalon, formando la primera dupla madre-hijo en representar a México simultáneamente en unos mismos Juegos de invierno.

Otros representantes y próximas pruebas

En pista de hielo, el patinador Donovan Carrillo logró avanzar al programa libre al ubicarse 23º en el programa corto, lo que le permitió acceder entre los 24 mejores. En la rama masculina del esquí de fondo, Allan Corona, de 35 años, tiene prevista su participación en los 10 km estilo libre, aportando más experiencia al grupo de esquiadores mexicanos.

La actuación de Martínez y el resto de los competidores mexicanos cumple una función doble: competir y a la vez inspirar. Su presencia en la salida abre puertas para que futuras generaciones consideren disciplinas invernales como opciones reales, incluso desde países sin tradición en nieve.

Al concluir la jornada, el mensaje fue claro: la perseverancia y la preparación pueden construir nuevos caminos. Para muchos aficionados y para la propia Regina, su paso por Milano Cortina no solo es un registro en la clasificación, sino un punto de partida para imaginar un México con mayor representación en deportes de invierno.