posible puente aéreo a cuba, retos del litio y dudas sobre los datos de homicidio

En la mañanera del 13 de febrero, la presidenta ofreció un panorama que combinó asuntos internacionales, recursos estratégicos y seguridad pública. La sesión reunió preguntas sobre un eventual puente aéreo humanitario hacia Cuba, la realidad productiva del litio en México y la veracidad de las estadísticas de homicidio que publica el gobierno federal.

Las intervenciones de la jefa del Ejecutivo buscaron clarificar la postura del gobierno ante una crisis humanitaria en el Caribe y detallar los límites técnicos y económicos que enfrenta la extracción de litio en nuestro territorio, al tiempo que se refirió a la metodología empleada para compilar las cifras de violencia.

Puente aéreo a cuba: logística, combustible y voluntad política

Ante la llegada reciente de más de 800 toneladas de ayuda por mar, se le preguntó si México podría habilitar un puente aéreo para transportar insumos desde terceros países hasta Cuba. La presidenta respondió que la opción existe «si Cuba la solicita», subrayando que «los vuelos a Cuba no están cerrados» y que, en caso necesario, los aviones pueden reabastecerse en México. Con ello, abrió la posibilidad de complementar envíos marítimos con operaciones aéreas para sortear problemas logísticos o de tiempo.

En la misma línea, explicó que la suspensión temporal de envíos de petróleo al país caribeño responde a presiones externas y a la necesidad de evaluar riesgos comerciales internacionales. La mandataria reiteró el compromiso de enviar más apoyo humanitario, mientras reconoció los problemas que enfrenta Cuba, como la escasez de combustible, alimentos y cortes eléctricos frecuentes.

Litio en méxico: reservas, limitaciones técnicas y alternativas

La presidenta admitió que, pese a la nacionalización del litio y la creación de una empresa estatal, al momento «no producimos litio en México», aunque sí existen reservas identificadas. Señaló que la mayor parte del mineral se encuentra en depósitos de arcillas, cuya extracción es técnicamente compleja y costosa en comparación con otras formas de yacimiento como las salmuera o el espodumeno en roca.

Detalló que la tecnología para procesar el litio en arcillas ya está disponible, pero el desafío principal es reducir costos para volver viable la producción. Además, mencionó investigaciones sobre la recuperación de litio en brinas asociadas a pozos petroleros, un enfoque alternativo que está siendo explorado por el Instituto Mexicano del Petróleo en colaboración con la empresa estatal Litio MX.

Zonas con potencial y obstáculos legales

Las mayores reservas se concentran en Sonora, donde el gobierno declaró una reserva minera de litio en 2026; también hay yacimientos menores en Baja California, San Luis Potosí y Zacatecas. Aun así, la extracción comercial enfrenta retos técnicos, financieros y legales que han retrasado la producción refinada.

Estadísticas de homicidio: origen de los datos y cuestionamientos

Sobre las dudas que han planteado organizaciones y analistas respecto a la veracidad de los números de homicidios, la presidenta explicó que los registros preliminares provienen de las fiscalías estatales y son posteriormente validados o ajustados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a partir del cotejo de certificados de defunción. Con esto intentó justificar la caída reportada en homicidios desde septiembre de 2026, aunque reconoció que esos datos parten de los informes estatales.

No obstante, la mandataria evitó entrar en detalles sobre denuncias específicas que dicen que algunas fiscalías estarían reclasificando delitos para reducir la apariencia de homicidios, ni respondió a observaciones que relacionan la disminución de homicidios con un posible aumento en desapariciones. Su defensa se centró en la procedencia institucional de las cifras y en que «no son una invención».

Reacciones y contexto

Un organismo de la sociedad civil dedicado a la seguridad pública había cuestionado la idoneidad de México como sede del Mundial de la FIFA debido a índices municipales de violencia, lo que motivó que la presidenta preguntara por la identidad y el alcance de esa organización antes de referirse al fondo del asunto. La tensión entre mediciones estatales, nacionales y externas pone de relieve la complejidad de interpretar indicadores de inseguridad en contextos federales.

En conjunto, la conferencia del 13 de febrero mostró prioridades que van de la diplomacia humanitaria a la administración de recursos estratégicos y la gestión de cifras de seguridad pública. Cada tema contiene aspectos técnicos y políticos que seguirán siendo objeto de debate público y de decisiones administrativas en los próximos meses.