Polémica por mensajes entre Emilia Mernes y el círculo de la selección

La cantante Emilia Mernes se reubicó en el ojo público por una serie de rumores que relacionaron a la artista con jugadores de la selección argentina. Las versiones circularon con fuerza en programas de televisión y redes sociales, y terminaron por instalar una trama de reproches y aclaraciones entre el entorno de los deportistas y figuras del mundo del espectáculo. En el núcleo de la controversia apareció el nombre de Leandro Paredes, aunque la discusión no quedó allí: también se mencionaron actitudes en una fiesta postmundial y el comportamiento de las parejas de los futbolistas.

En medio del ruido mediático, una de las voces que tomó protagonismo fue la de Camila Galante, esposa del mediocampista vinculado en las versiones. A través de un diálogo con la periodista Paula Varela, Galante negó categóricamente que los supuestos mensajes fueran dirigidos a su pareja y cuestionó la recurrencia de su nombre en las especulaciones. Esa aclaración intentó poner un freno a la escalada de rumores, aunque la discusión mantuvo su pulso en distintos programas y plataformas.

Cómo comenzó la versión pública

La cadena de rumores cobró visibilidad cuando el conductor Ángel de Brito comentó en LAM sobre un intento de acercamiento de la cantante hacia un integrante de la Scaloneta. De Brito explicó que no se trataba de Lionel Messi ni de Rodrigo de Paul, y señaló que los mensajes correspondían a un único futbolista casado —según su relato— cuyo entorno reaccionó de forma colectiva. Aquella declaración fue la chispa que llevó el tema a tendencia en redes, y provocó que otras figuras, como Tini Stoessel, mostraran su descontento a través de redes sociales.

La réplica de Camila Galante y el desenlace de la aclaración

Consultada por la periodista, Camila Galante fue rotunda: “no es verdad”, y añadió que no había tenido que «perdonar nada» porque, aseguró, los intercambios digitales que circularon no eran con su marido. Según lo relatado por Varela, los mensajes que se viralizaron serían antiguos —del año 2016— y corresponderían a otro jugador. Con esa precisión, Galante intentó separar a Leandro Paredes de la noticia y frenar la ola de especulaciones que afectaba a su familia.

Consecuencias en el entorno cercano

Además de la aclaración pública, trascendieron versiones sobre medidas tomadas en el ámbito escolar de los hijos de la pareja en Canning. Fuentes periodísticas comentaron que la institución pidió discreción y propuso horarios diferenciados para evitar situaciones incómodas ante la exposición mediática del futbolista. Ese tipo de repercusiones muestran cómo un rumor puede extender su impacto más allá de la esfera del espectáculo y tocar la vida privada de quienes están vinculados.

Versiones sobre la actitud en la fiesta postmundial

Otro hito que alimentó la narrativa fue la presencia de Emilia Mernes en una celebración privada de los campeones del mundo tras el Mundial 2026, a la que asistió acompañada por Duki. Testigos y panelistas describieron que algunas parejas se sintieron incómodas por la actitud de la cantante, calificándola como demasiado observadora o «mirona». Ese episodio, según los relatos, habría intensificado la distancia social entre varias botineras y la artista.

Qué queda en claro y qué sigue abierto

En la acumulación de versiones y desmentidas se impone la certeza de que Camila Galante negó enfáticamente que los chats sean con su marido, y sostuvo que la vinculación con Leandro Paredes fue un error de identificación. Aun así, la convivencia entre rumores, testimonios y el interés mediático mantiene el tema vigente en programas como Infama, Intrusos y canales de opinión. Mientras tanto, la cantante continúa siendo foco de debate público y las parejas del plantel siguen consolidando una postura colectiva frente a lo que consideran injerencias en su intimidad.