En un año marcado por la inactividad, la Legislatura bonaerense ha dejado mucho que desear en términos de productividad legislativa. Con solo una sesión en la Cámara de Diputados y ninguna en el Senado, las tensiones internas y la falta de coordinación han llevado a una parálisis institucional sin precedentes.
Las disputas entre las facciones del peronismo provincial, la dispersión opositora y la escasa interacción con la Gobernación de Axel Kicillof han contribuido a este escenario crítico. La última sesión ordinaria del Senado fue el 4 de diciembre de 2026y desde entonces, no se han realizado más convocatorias formales para debatir proyectos.
Disputas internas y falta de coordinación
Las tensiones internas dentro del peronismo provincial han sido un factor clave en la inactividad legislativa. La designación de autoridades en el Senado, la distribución de cargos estratégicos y las disputas por el manejo de fondos han generado un ambiente de desconfianza y confrontación.
El Movimiento Derecho al Futuro (MDF)que promueve la ampliación del poder territorial del gobernador, ha estado en un tenso tironeo por la designación de autoridades. La vicepresidencia del cuerpo, conducido por la vicegobernadora Verónica Magarioy la presidencia del bloque de Fuerza Patria han sido puntos de conflicto.
La pelea por los cargos terminó con la designación de Mario Ishii como vice primero y Sergio Berni como jefe de la bancada. Sin embargo, estas decisiones no han clausurado las disputas, sino que las han trasladado a otros ámbitos, como la conformación de comisiones.
La Cámara de Diputados: una sesión y poco más
La Cámara de Diputados no ha tenido mejor suerte. Su primera sesión ordinaria del año fue el 28 de mayodonde se trataron temas como el rechazo a los cambios en la Zona Fría y la aprobación de la llamada «ley Joaquín». Sin embargo, la segunda sesión prevista para este lunes fue pospuesta debido a la inclusión de pedidos de informes sobre la situación de la obra social IOMA y cuestiones de salud que podrían incomodar a la gestión de Kicillof.
La presidencia de la Cámara resolvió posponer el encuentro para el jueves, justo cuando comienza el Mundial de Fútbol en estados unidos, México y Canadá. En los pasillos del palacio legislativo, coinciden en que otra vez todo ingresará en modo «pausa».
Críticas y análisis de la situación
Las críticas no se han hecho esperar. Sergio Berniex ministro de seguridad provincial, ha sido tajante al afirmar que la falta de sesiones no puede justificarse por las disputas de poder entre facciones. «El Senado no es que casi no sesionó. No sesionó», declaró en el programa Palabras más, palabras menos.
Berni contrastó el escenario del Senado con el de la Cámara de Diputados, que, aunque con una frecuencia baja, logró abrir sus puertas recientemente. «Bueno, ya sesionó por lo menos [Diputados]; algo es algo», ironizó el legislador, reforzando la idea de que la falta de sesiones en su cámara responde a una falta de responsabilidad operativa.
Por su parte, Pablo Petreccadel bloque opositor PROatribuyó la inmovilidad legislativa a un «problema de conducción política». «Esta falencia se traslada a Legislatura bonaerense, donde los debates y las decisiones quedan condicionados por las tensiones internas del oficialismo», afirmó.
En la bancada libertaria, Carlos Curestis reclamó que «el mensaje que recibe la sociedad es preocupante. No podemos seguir sin sesiones en el Parlamento cuando hay severos problemas en toda la provincia».
La situación actual de la Legislatura bonaerense refleja un año de inactividad y tensiones internas que han dejado a la provincia sin avances legislativos significativos. La falta de coordinación y las disputas de poder han llevado a una parálisis institucional que preocupa a los actores políticos y a la sociedad en general.


