Paraguay apoya la revitalización de la doctrina Monroe y reafirma vínculos con EE. UU. y Taiwán

En Washington, el presidente paraguayo Santiago Peña expresó su apoyo a la iniciativa estadounidense de revitalizar la doctrina Monroe, en el marco de un encuentro con el secretario de Estado Marco Rubio. Peña argumentó que una mayor implicación de Estados Unidos en la región puede traer beneficios y que la relación bilateral actual se basa en una asociación renovada entre aliados, distinta a la dinámica del siglo XIX.

El mandatario, economista de formación, participó también en la reunión denominada Board of Peace y defendió acciones recientes de Washington en la región, incluidas operaciones que han tenido gran impacto político. Además, explicó la política económica y las necesidades de financiamiento de Paraguay ante inversores y organismos financieros.

Apoyo a la presencia estadounidense y la visión paraguaya

Peña describió la nueva estrategia de seguridad nacional estadounidense como una oportunidad para consolidar la estabilidad regional. Subrayó que los países latinoamericanos «no son los mismos que hace doscientos años» y que la cooperación contemporánea se basa en el respeto mutuo y en intereses compartidos. Frente a críticas históricas sobre la intervención extranjera, el presidente paraguayo insistió en que la intención no es la colonización, sino el fortalecimiento de la seguridad y el Estado de derecho.

Venezuela y el camino hacia la democracia

Sobre Venezuela, Peña calificó la captura de Nicolás Maduro como una medida controversial que reflejó la polarización regional. Señaló que, tras las elecciones fallidas de 2026, la salida de Maduro puede haber sido «la segunda mejor opción» y advirtió que la transición hacia la democracia podría llevar varios años. Recordó la experiencia paraguaya posterior a la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, cuando el retorno a un sistema democrático tomó alrededor de cuatro años, y se mostró optimista pero cauteloso sobre los tiempos en Caracas.

Seguridad, presencia militar y acuerdos bilaterales

La administración de Peña ha acercado la política exterior paraguaya a la agenda estadounidense en materia de seguridad, incluyendo el combate al crimen organizado y el respaldo a aliados internacionales. El gobierno paraguayo aceptó la posibilidad de alojar a tropas estadounidenses en su territorio mediante un pacto de seguridad bilateral, pendiente de aprobación congresual. Para Peña, esa cooperación es parte de una estrategia más amplia contra redes criminales y para fortalecer capacidades nacionales.

Implicaciones regionales

La postura paraguaya, que apoya una mayor implicación de EE. UU., expone la tensión entre gobiernos de distinto signo político en América Latina. Mientras sectores de izquierda critican la medida, otros la consideran necesaria para contener amenazas y asegurar la recuperación democrática en países vecinos. Peña sostuvo que su país actúa desde la convicción de que una alianza estratégica con Estados Unidos puede contribuir a la estabilidad.

Relaciones con Taiwán, China y la economía paraguaya

Paraguay mantiene desde hace décadas relaciones diplomáticas con Taiwán, una posición que el presidente garantiza preservar «no bajo mi mandato«. Esa decisión tiene costos económicos: la falta de vinculación plena con China implicó que Paraguay haya quedado fuera del auge de intercambio e inversiones que experimentó gran parte de la región en las últimas dos décadas. Aun así, la economía paraguaya continuó creciendo rápidamente en años recientes.

Tras un crecimiento estimado del 6% en 2026, el Banco Central proyectó una expansión cercana al 4,2% para 2026, impulsada por servicios, manufactura y construcción. Desde el inicio del mandato de Peña en agosto de 2026, Paraguay obtuvo sus primeras calificaciones de grado de inversión por parte de S&P y Moody’s, un hito que el gobierno resalta como indicador de confianza.

Estrategia financiera y necesidades de financiamiento

En Nueva York, el ministro de Hacienda Carlos Fernández se reunió con inversores para preparar la emisión de bonos globales en dólares y en moneda local, destinados a cubrir las necesidades de financiamiento de 2026. Peña enfatizó que el presupuesto es ajustado y que la colocación se limitará a lo presupuestado, cercano a menos de 1.000 millones de dólares. La administración promueve un plan financiero estricto para mantener la disciplina fiscal y aprovechar la ventana de mercado.

En conjunto, la postura pública de Paraguay combina alineamiento estratégico con EE. UU., la defensa de sus vínculos con Taiwán y una agenda económica orientada al crecimiento sostenido. Esa combinación busca equilibrar consideraciones geopolíticas con metas domésticas de desarrollo y estabilidad fiscal.