La iniciativa del gobierno para desarrollar un vehículo eléctrico asequible y fabricado en México avanza con rapidez. Con la meta de presentar prototipos durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, el proyecto Olinia se perfila no solo como una alternativa de transporte, sino también como un paso hacia la autonomía tecnológica del país.
La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, ha estado al frente de este ambicioso proyecto desde que asumió su cargo en octubre de 2026. En diversas declaraciones, ha compartido su entusiasmo por llegar a la ceremonia inaugural de la Copa Mundial en la Ciudad de México a bordo de uno de estos vehículos. “Vamos a llegar en uno o más vehículos Olinia para mostrarlos al mundo”, declaró durante una visita al Centro Tecnológico en Puebla, donde se está trabajando en el diseño del Olinia.
Características y diseño del Olinia
El Olinia, que se espera esté disponible en los concesionarios a inicios de 2027, está concebido como un mini-vehículo que resalta por su agilidad y funcionalidad urbana. Este vehículo eléctrico está equipado para escalar pendientes, alcanzar velocidades de hasta 50 kilómetros por hora y puede ser recargado en cualquier toma de corriente convencional, lo que facilita su uso cotidiano.
Existen dos versiones principales del Olinia: una destinada al transporte de pasajeros en entornos urbanos y otra diseñada para realizar entregas de última milla. De esta manera, el Olinia no solo se adapta a la movilidad personal, sino que también responde a las necesidades logísticas de las ciudades.
Oportunidades en el mercado de movilidad
Según un informe de la revista Expansión, expertos de la industria consideran que el Olinia puede satisfacer una demanda de movilidad que no está cubierta por la industria automotriz tradicional en México. Eric Ramírez, director regional para América Latina en Urban Science Applications, una consultora automotriz con sede en Detroit, menciona que el Olinia tiene el potencial de sustituir a los taxis motociclistas y otros vehículos de transporte similares en áreas residenciales. “El nicho en el que competirá es una buena idea. Es ideal para distancias cortas y con capacidades muy pequeñas”, afirmó Ramírez.
Este nuevo modelo mexicano enfrentará la competencia de motocicletas y scooters de bajo costo provenientes de Asia, cuyo uso se ha generalizado en zonas comerciales concurridas como el Centro Histórico de la Ciudad de México. Aunque, a partir del 1 de enero, estos vehículos deberán pagar un arancel del 35%, lo que podría incrementar su precio, la diferencia aún podría resultar desafiante para el Olinia.
Precios y proyecciones de venta
El costo estimado para los modelos Olinia se sitúa entre 90,000 y 150,000 pesos (aproximadamente entre 5,040 y 8,400 dólares), lo que representa un precio considerablemente más alto en comparación con las motocicletas chinas, que oscilan entre 25,000 y 30,000 pesos. Esta diferencia de precios podría influir en la aceptación del Olinia en el mercado mexicano, especialmente en un contexto económico donde los consumidores buscan opciones más asequibles.
A pesar de ello, el Olinia representa una apuesta del gobierno mexicano por la innovación y la sostenibilidad. La producción de vehículos eléctricos no solo contribuirá a reducir la huella de carbono, sino que también podría generar empleos y fomentar el desarrollo tecnológico en el país. Con el avance del proyecto, se espera que México pueda posicionarse como un jugador clave en la industria de vehículos eléctricos en los próximos años.
El Olinia no solo es un vehículo, sino un símbolo de la visión del gobierno para transformar la movilidad urbana en México, potenciando la capacidad del país para crear su propia tecnología y enfrentar los desafíos del futuro.



