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4 junio 2026

Nuevo mosasaurio: Prognathodon cipactli redefine los mares del cretácico en México

Un cráneo de 2001 se identifica como Prognathodon cipactli, un mosasaurio que confirma mares profundos en el noreste mexicano

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Un equipo de paleontólogos mexicanos y británicos ha identificado formalmente un nuevo reptil marino fósil: Prognathodon cipactli. El cráneo que dio origen a la descripción fue extraído de depósitos cretácicos en el noreste de México y permaneció décadas sin una clasificación precisa hasta que estudios recientes lo ubicaron dentro del género Prognathodon. La presentación pública del estudio y del espécimen se realizó el 17 de marzo en el Museo del Desierto de Saltillo, donde los investigadores explicaron la importancia del material para entender la fauna marina del final del Período Cretácico tardío.

El fósil tiene una antigüedad aproximada de 70 millones de años y proviene de la Formación Méndez, cerca de Linares, en el estado de Nuevo León. Aunque sólo se conservó el cráneo, su estado es suficiente para inferir una morfología robusta: mandíbulas profundas, dientes potentes y un hocico relativamente corto. Estas características permiten concluir que se trataba de un depredador adaptado a triturar presas resistentes, y que encaja en la amplia familia de los mosasaurios, reptiles marinos estrechamente relacionados con los actuales lagartos y serpientes.

Origen del fósil y contexto geológico

El cráneo originalmente fue descubierto en 2001 en afloramientos de la Formación Méndez, una secuencia de rocas sedimentarias de ambiente marino que facilita la conservación de restos vertebrados. El equipo señala que el sitio exacto del hallazgo no ha sido localizado de nuevo, pero el espécimen en sí es comparativamente completo para un cráneo de mosasaurio. La ubicación geográfica y la composición de los sedimentos apoyan la idea de que grandes extensiones del noreste de México estuvieron sumergidas durante el Período Cretácico tardío, formando hábitats marinos ricos donde convivieron peces enormes y otros reptiles acuáticos.

Preservación y estudio

Tras décadas en colecciones y considerados inicialmente como material de mosasaurio indeterminado, los restos fueron reexaminados con técnicas comparativas actuales y análisis morfológicos detallados que permitieron su asignación al género Prognathodon. La descripción fue publicada en la revista alemana Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie, y contó con la colaboración de especialistas del Museo del Desierto y de la Universidad de Bath, entre otras instituciones. El proceso ilustra cómo la revisión de colecciones históricas puede generar hallazgos significativos sin necesidad de nuevos descubrimientos de campo.

Anatomía y papel ecológico

Con una longitud estimada entre cinco y seis metros, Prognathodon cipactli poseía una estructura mandibular apta para someter presas de gran tamaño: peces robustos, otros reptiles marinos y organismos con caparazón. Los dientes cónicos y fuertes indican una capacidad para triturar, no sólo para cortar, lo que lo coloca como un depredador ápice en su ecosistema. Los mosasaurios en general dominaron los océanos finales del Cretácico, desempeñando un papel similar al que hoy cumplen tiburones grandes u orcas, según explicaron los responsables del estudio.

Evolución de la talla

Los investigadores, citando al paleontólogo Héctor Rivera-Sylva, estiman que las adaptaciones para capturar presas voluminosas precedieron a la evolución de tamaños gigantescos en algunos linajes de mosasaurios. En otras palabras, la capacidad de triturar y dominar presas resistentes pudo haber sido seleccionada primero, y más tarde algunas especies alcanzaron proporciones colosales. Ese patrón ayuda a entender la variación de formas y tamaños dentro de los mosasaurios en diferentes regiones paleogeográficas.

Importancia científica y cultural

El nombre específico cipactli remite a una criatura primordial de la mitología mexica; en náhuatl se asocia con un ser acuático mitad reptil, mitad pez, relacionado con la creación del mundo. La elección del nombre vincula el hallazgo con el patrimonio cultural local y refuerza la identidad científica mexicana en paleontología. Además, el descubrimiento suma evidencia a la creciente lista de fósiles relevantes encontrados en Coahuila y estados vecinos, como el carnívoro terrestre Xenovenator espinosai, y subraya que la región conserva piezas clave para reconstruir las redes tróficas del Cretácico tardío.

Más allá de la descripción taxonómica, Prognathodon cipactli abre puertas a nuevas líneas de investigación sobre distribución geográfica de mosasaurios, paleobiología y estrategias de alimentación. También pone a México en un papel más destacado dentro de la investigación paleontológica internacional, promoviendo colaboraciones y potenciales beneficios en turismo científico y educación. El hallazgo demuestra que revisar colecciones y potenciar excavaciones en formaciones como la Formación Méndez puede seguir aportando sorpresas sobre la vida en los antiguos océanos.

Autor

Linda Pellegrini

Linda Pellegrini contó desde Génova el proceso de reconversión de la antigua zona portuaria, entrando en el Ayuntamiento para una entrevista decisiva; es subdirectora con responsabilidad sobre las secciones históricas y propone en redacción investigaciones sobre la memoria local. Licenciada en la Universidad de Génova, conserva un archivo de fotografías antiguas de la ciudad.