En días recientes las autoridades de la región anunciaron medidas concretas para intensificar la vigilancia y la respuesta inmediata frente al delito. La Gobernación de Antioquia puso en marcha un nuevo Empás en el sur del Valle de Aburrá, mientras que la Alcaldía de Medellín oficializó un Grupo Élite de Reacción Motorizada dotado con 120 motocicletas. Ambos anuncios combinan estrategias de movilidad y dotación técnica para ampliar la presencia del Estado en corredores críticos y en la ruralidad.
Las iniciativas buscan impactar delitos de alto impacto como hurtos, extorsiones y homicidios, además de mejorar la capacidad investigativa. En conjunto, estos planes incluyen tanto patrullajes mixtos entre Policía y Ejército como operaciones especializadas de persecución y control territorial. Las fechas claves de presentación fueron el 10 de marzo y el 12 de marzo, cuando los mandatarios explicaron la distribución de recursos y los objetivos operativos.
Qué anunciaron la Gobernación y la Alcaldía
El 10 de marzo la Gobernación presentó un nuevo Escuadrón Militar y Policial Antioquia Segura (Empás) destinado al sur del Valle de Aburrá, con alcance sobre La Estrella, Caldas, Itagüí, Envigado y Sabaneta. Según la administración regional, los Empás son unidades mixtas del Ejército Nacional y la Policía Nacional creadas con recursos de la tasa de seguridad para fortalecer el control territorial y la movilidad en zonas rurales y corredores estratégicos.
Composición y tareas del Empás
El nuevo escuadrón operará con una estructura concreta: contará con 10 motocicletas (cinco asignadas a la Policía y cinco al Ejército), dos camionetas (una por cada fuerza) y alrededor de 22 uniformados repartidos equitativamente. Su misión principal será realizar patrullajes mixtos, operaciones de control territorial y acciones de reacción ante delitos en áreas periurbanas y rurales.
El Grupo Élite motorizado de Medellín
El 12 de marzo la Alcaldía de Medellín entregó 120 motocicletas de alta cilindrada —parte de una inversión por 8.830 millones de pesos— para consolidar el Grupo Élite de Reacción Motorizada. La propuesta municipal pretende transformar la capacidad de persecución y respuesta: pasar de la organización previa de cinco grupos con cinco motos cada uno a más de 20 grupos con 10 motocicletas por grupo, ampliando la cobertura operativa en la ciudad.
Funciones y foco operativo
La administración indicó que este grupo será clave en persecuciones, patrullajes intensivos y operativos contra atracos y plazas de vicio. Además, parte de la dotación se destinará a unidades especializadas en investigación y seguimiento de estructuras delictivas, complementando labores de la Dijín y la Sijín en casos complejos. En el ámbito local, la estrategia se enmarca dentro de acciones conocidas como plan cazador y madriguera para atacar redes criminales y reducir la impunidad.
Entregas previas y continuidad
Estas motocicletas se suman a entregas anteriores: en septiembre de 2026 se entregaron 470 motos y 33 vehículos, y en octubre se reforzó al Ejército con 52 motocicletas para la Cuarta Brigada. La Alcaldía también anunció una próxima entrega de 50 motos de 750 cc, 11 vehículos tipo van para traslado de personas privadas de la libertad, un vehículo especializado para protección animal y una tanqueta para la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo), con una inversión adicional cercana a 12.000 millones de pesos.
Impacto esperado y próximos pasos
Las autoridades sostienen que la combinación de movilidad, tecnología y equipamiento pesado busca reducir la incidencia delictiva y dar herramientas operativas a las fuerzas. El gobernador Andrés Julián Rendón destacó que la tasa de seguridad financia desde material básico hasta sistemas avanzados como drones y antidrones, chalecos balísticos y equipos de comunicación. La Gobernación proyecta, además, la creación de otros 17 escuadrones distribuidos en el departamento para ampliar la estrategia del Empás.
El alcalde Federico Gutiérrez enfatizó la necesidad de mantener y mejorar la colaboración ciudadana en la identificación de focos delictivos y la entrega de información. A corto plazo, las próximas semanas estarán dedicadas a la implementación operativa de los grupos, la formación de las patrullas mixtas y la distribución logística del nuevo equipamiento con el objetivo de traducir la inversión en resultados visibles para los habitantes del Valle de Aburrá.


