Nueva York y Nueva Jersey bajo alerta meteorológica: acumulaciones y recomendaciones

La región metropolitana de nueva york y partes de nueva jersey continúan bajo advertencias meteorológicas mientras los modelos muestran nuevas bandas de precipitación que podrían descargar nieve adicional. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) actualizó sus avisos el 25/02/y mantiene alertas para sectores urbanos, costeros y suburbanos que ya acumulan nieve y slush en calles y aceras.

Más de 40 millones de personas en el noreste están afectadas por algún tipo de aviso invernal, y alrededor de 30 millones se encuentran bajo advertencias de ventisca en zonas que incluyen los cinco condados de la ciudad de Nueva York, Long Island y tramos costeros de Nueva Jersey y Connecticut. Ante la previsión de ráfagas y acumulaciones, las autoridades locales han recomendado limitar los desplazamientos y activar planes de contingencia.

¿Qué significa la advertencia de ventisca?

Una advertencia de ventisca se emite cuando se espera que una combinación de precipitación intensa y viento reduzca la visibilidad a 400 metros o menos durante al menos tres horas, y cuando los vientos sostenidos o las ráfagas superan los 56 km/h (35 mph). El NWS señala que no basta con la acumulación de nieve: lo peligroso es la conjunción de viento y nevadas que produce condiciones de whiteout, es decir, visibilidad prácticamente nula.

Vientos y ciclogénesis rápida

Los meteorólogos han identificado que el sistema tiene características de un clásico nor’easter: una tormenta costera que gana energía al desplazarse por aguas relativamente cálidas del Atlántico. En algunos reportes se ha usado el término bomb cyclone para describir la rápida caída de presión que intensifica vientos y precipitaciones, aumentando el potencial de acumulaciones y daño por caída de ramas o líneas eléctricas.

Pronóstico y cronología de la semana

Los modelos disponibles pronostican nevadas adicionales que podrían ser ligeras a moderadas en distintos momentos. Algunas áreas de la ciudad podrían registrar entre 12 y 20 pulgadas (30–50 cm) de nieve acumulada, con totales superiores en partes de Long Island y la costa de Nueva Jersey. Además, se esperan ráfagas costeras que en zonas expuestas podrían superar los 100 km/h en picos locales.

Días clave y evolución

Tras la fuerte tormenta previa, el 24 de febrero mostró frío persistente y superficies resbalosas. El 25 de febrero el NWS y otros servicios anticiparon un repunte de nieve con posibilidad de transición a lluvia en algunas franjas cuando suba ligeramente la temperatura. Para el 26 y 27 de febrero se esperan episodios intermitentes de nieve, aguanieve y períodos con riesgo de formación de hielo nocturno, especialmente en aceras mal despejadas y cruces. Hacia el final de febrero se proyecta un leve aumento térmico que podría reducir la intensidad de las nevadas, aunque no descarta episodios breves de mezcla lluvia-nieve.

Impactos esperados y medidas recomendadas

Las condiciones previstas implican interrupciones en el transporte público, demoras en el servicio del MTA y riesgos en las autopistas urbanas como el FDR Drive, la BQE y el Major Deegan. Además, la combinación de nieve húmeda y viento incrementa la probabilidad de cortes eléctricos y caída de ramas. Por ello, las autoridades han desplegado equipos de limpieza y esparcidores de sal; en Nueva York se movilizaron miles de trabajadores para despejar vías y aceras.

Las recomendaciones oficiales incluyen: limitar los desplazamientos salvo necesidad, cargar dispositivos móviles ante posibles cortes, contar con un kit básico en el vehículo (mantas, agua, linterna, alimentos no perecederos y cargador portátil), y verificar el estado del servicio público antes de salir. También se sugiere revisar a vecinos vulnerables, especialmente adultos mayores, y atender las indicaciones de emergencias locales.

Decisiones de gobierno local

Autoridades municipales y estatales emitieron avisos y, en algunos casos, declararon estado de emergencia para facilitar respuesta rápida. Los líderes locales han aconsejado permanecer en casa mientras dure la fase crítica del sistema y evitar viajes que no sean urgentes, con el objetivo de reducir la presión sobre equipos de rescate y carreteras.

Mantenerse informado con fuentes oficiales como el Servicio Meteorológico Nacional, seguir las indicaciones de las autoridades y tomar precauciones básicas ayudará a reducir riesgos y facilitar la movilidad en los próximos días.