La nueva normativa en Brasil
Recientemente, Brasil ha dado un paso significativo en la lucha contra la violencia de género. A partir de ahora, las personas condenadas por lesiones corporales graves contra mujeres, motivadas por su género, deberán someterse a la recolección de ADN. Este ADN será almacenado en el Banco Nacional de Perfis Genéticos, que es administrado por el Ministerio de Justicia en colaboración con la Policía Federal. Esta decisión fue adoptada por el Comité Gestor de la Red Integrada de Bancos de Perfis Genéticos, marcando un hito en la política de seguridad pública del país.
Ampliación de la recolección de ADN
La recolección de ADN no es una novedad en Brasil, ya que previamente se requería para condenados por otros delitos graves, como el feminicidio, homicidio y delitos sexuales. Sin embargo, esta nueva medida amplía el alcance de la recolección, incluyendo a aquellos condenados por agresiones físicas graves. Esto significa que el Estado ahora tiene una herramienta más para identificar y responsabilizar a los delincuentes de manera más efectiva, lo que podría resultar en una disminución de la impunidad en casos de violencia de género.
Impacto en la identificación de delincuentes
La implementación de esta medida tiene un impacto significativo en la capacidad del Estado para resolver crímenes. El ADN recolectado puede ser comparado con material genético encontrado en escenas de crímenes, lo que aumenta las posibilidades de identificar a los agresores. Esta estrategia no solo busca castigar a los culpables, sino también disuadir a potenciales delincuentes al saber que sus perfiles genéticos están en una base de datos accesible para las autoridades. La recolección de ADN se presenta como una herramienta crucial en la lucha contra la violencia de género, un problema que ha sido alarmantemente prevalente en Brasil.



