Nodal defiende su papel como padre y detalla el proceso legal con Cazzu

La disputa mediática entre Christian Nodal y Cazzu volvió a cobrar fuerza cuando el cantante difundió varios mensajes la noche del 24 de febrero. En su comunicado Nodal abordó —con nombres y matices— la manutención de su hija, las solicitudes presentadas en Argentina y la polémica generada por una frase de la canción “Rosita”.

Este intercambio público forma parte de un conflicto que arrastra antecedentes desde 2026: la relación de la pareja, el nacimiento de su hija y la separación confirmada en 2026. Los hechos recientes combinan música, marketing y cuestiones legales, y han desatado un debate sobre los límites entre la vida privada y el uso artístico de experiencias personales.

Origen del conflicto y contexto legal

La historia comienza con una relación pública que se transformó en un proceso judicial. Entre 2026 y 2026 la pareja hizo pública su relación y nació su hija, Inti. En 2026 anunciaron su separación; semanas después, Nodal contrajo matrimonio con Ángela Aguilar. Desde entonces, ambas partes han llevado diferencias sobre la convivencia y la manutención a instancias formales.

Nodal asegura que se han realizado pagos por concepto de manutención y que se presentaron transferencias por aproximadamente 12 millones de pesos a través de intermediarios, mientras que Cazzu ha señalado públicamente falta de apoyo económico. Actualmente existe un proceso en Argentina para definir con claridad los días de convivencia y una cifra definitiva de manutención.

La controversia por “Rosita” y la reacción pública

La nueva controversia estalló tras el estreno de “Rosita”, colaboración entre Tainy, Rauw Alejandro y Jhayco. Un verso de la canción —que menciona casarse «a lo Christian Nodal»— fue interpretado por parte del público como una referencia a la vida privada del cantante y, por extensión, como un comentario insensible sobre la situación de Cazzu.

Cronología de respuestas

El 21 de febrero Rauw Alejandro defendió la pieza en redes al afirmar que la polémica opaca el trabajo artístico; ese mismo día Cazzu dejó de seguir a los involucrados en Instagram. El 22 de febrero Jhayco difundió el verso en X, lo que potenció el debate, y Cazzu respondió de forma indirecta señalando que el arte refleja posturas frente a la vida.

Reacciones públicas: ensayos, mensajes y posturas

El 24 de febrero Cazzu publicó un ensayo en Substack donde separa su rol como madre de su identidad artística; en ese texto critica la normalización de letras que, a su juicio, denigran a las mujeres y define su ruptura como una «crónica de un abandono». En respuesta, Nodal defendió que la línea de “Rosita” es una comparación típica dentro del género urbano y cuestionó lo que llamó «selectividad de la indignación».

Horas más tarde Nodal volvió a sus canales oficiales para profundizar su defensa: negó haber impedido viajes o convivencia con su hija y solicitó que, si existen documentos que prueben lo contrario, se muestren públicamente. Además manifestó frustración por la falta de convivencia constante y explicó que, ante la ausencia de acuerdo en mediaciones, inició procedimientos legales en México para que un juez regule los tiempos de estancia y fije la manutención.

Detalles sobre permisos y acusaciones

En su mensaje Nodal advirtió que no existe documento que demuestre que negó permisos de viaje; según su versión, las acusaciones surgieron cuando Cazzu no contaba con visa de trabajo vigente para presentaciones en Estados Unidos. Rechazó además la idea de ejercer violencia vicaria y calificó algunas afirmaciones públicas como infundadas y promovidas por narrativas de prensa.

Un debate que va más allá del chisme

Lo sucedido ha abierto una discusión más amplia sobre el uso de experiencias privadas en el discurso musical y las responsabilidades éticas del sector. Mientras Cazzu propone una crítica a la industria y a la representación de las mujeres, Nodal defiende que su situación ha sido reducida a un símbolo mediático que no refleja la complejidad del proceso legal ni su papel como padre.

Por ahora, Rauw Alejandro y Jhayco no han respondido directamente al ensayo de Cazzu. El caso sigue activo en redes y en tribunales, y su resolución dependerá tanto de los procedimientos legales en curso como de cómo evolucionen las reacciones públicas y artísticas en torno a este episodio.