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14 julio 2026

Mundial 2026: Argentina e Inglaterra reviven la leyenda de Maradona en semifinales

Argentina e Inglaterra se enfrentan en el Mundial 2026, reviviendo la leyenda de Diego Maradona y su icónica mano de Dios.

Mundial 2026: Argentina e Inglaterra reviven la leyenda de Maradona en semifinales

El fútbol mundial contiene la respiración mientras Argentina e Inglaterra se preparan para un enfrentamiento histórico en las semifinales del Mundial 2026. Este encuentro, programado para el 15 de julio, no solo es un duelo deportivo, sino también una batalla simbólica que evoca recuerdos de un partido legendario: el de 1986, donde Diego Armando Maradona dejó una huella imborrable en la historia del deporte.

El Estadio Azteca de Ciudad de México fue testigo de dos goles que cambiaron el curso del Mundial y la percepción del fútbol. El primero, conocido como la mano de Dios y el segundo, el gol del siglo son dos momentos que siguen siendo celebrados y debatidos en todo el mundo.

El partido que trascendió el fútbol

El 22 de junio de 1986, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en un partido cargado de tensión política y deportiva. Apenas cuatro años después de la guerra de las Malvinas, el encuentro en el Estadio Azteca se convirtió en un campo de batalla simbólico. El primer tiempo terminó sin goles, pero en el minuto 51, Maradona anotó el gol que cambiaría todo.

Una pelota dividida entre el arquero inglés Peter Shilton y Maradona terminó en la red gracias a un golpe de mano del astro argentino. El árbitro tunecino Ali Bennaceur no vio la infracción, y el gol fue convalidado. En la conferencia de prensa, Maradona describió el tanto como «un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios» una frase que se convertiría en legendaria.

Cuatro minutos después, Maradona anotó el gol del siglo una jugada de once segundos que dejó a cinco defensores ingleses en el suelo. El relator uruguayo Víctor Hugo Morales perdió la compostura y gritó: «¡Barrilete cósmico! ¿De qué planeta viniste?». Este gol fue votado como el mejor de todos los tiempos por la FIFA en 2002.

El arte inspirado por la mano de Dios

El partido de 1986 no solo dejó una marca en el fútbol, sino también en el mundo del arte. El colectivo Mondongo creó una obra titulada El Diego construida con cadenas de oro auténtico suspendidas sobre clavos y un fondo de resina negra. Esta pieza fue subastada en el programa televisivo La noche del 10 conducido por el propio Maradona.

En, los artistas Lean Frizzera, Emy Mariani y Martín Ron pintaron un mural de 30 por 5 metros en el barrio de Palermo, Buenos Aires, que retrata la mano de Dios. Diez años después, Maximiliano Bagnasco terminó un mural de 40 metros de alto por 12 de ancho en Canning, provincia de Buenos Aires. Estas obras son un testimonio del impacto cultural del partido.

El valor económico del partido también quedó registrado. En mayo de 2026, la casa de subastas Sotheby’s vendió la camiseta que Maradona vistió durante ese encuentro por 7,1 millones de libras, el precio más alto pagado hasta entonces por una pieza de memorabilia deportiva.

El legado de Maradona

Diego Armando Maradona murió el 25 de noviembre de 2026, pero su legado sigue vivo. El partido contra Inglaterra en 1986 es recordado no solo por los goles, sino también por la polémica y la admiración que generó. Gary Lineker, delantero de aquella Inglaterra, reconoció que Maradona era «simplemente el mejor».

Peter Shilton, el arquero inglés, nunca perdonó la mano de Dios. Durante décadas, llamó a Maradona «tramposo» y declaró que el partido se recuerda por las razones equivocadas. Sin embargo, la mayoría del mundo del fútbol y el arte han celebrado la grandeza de Maradona.

El 15 de julio de 2026, Argentina e Inglaterra se enfrentarán nuevamente, esta vez con Lionel Messi en el campo. El partido de 1986, con sus dos goles y su peso histórico, llega a esta semifinal convertido en un archivo de imágenes que el arte lleva cuatro décadas reinterpretando.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.