Un equipo de biólogos emprendió un muestreo en los alrededores de Ushuaia con el objetivo de localizar posibles portadores de hantavirus. Los trabajos incluyen la recolocación de trampas colocadas el día anterior en áreas boscosas y en el Tierra del Fuego National Park, entre otros puntos próximos a la ciudad. Tras recoger los ejemplares con guantes y mascarillas, los científicos introdujeron las trampas en sacos para transportar los animales al laboratorio de campo y extraer muestras de sangre y tejidos que serán remitidas al ANLIS-Malbrán en Buenos Aires.
La investigación responde a la sospecha de que algunos pasajeros del crucero MV Hondius contrajeron la infección antes o durante el viaje; el buque zarpó desde Ushuaia el April 1. Uno de los fallecidos, un pasajero neerlandés, estuvo durante 48 horas en Ushuaia con su esposa antes de embarcar, un hecho que motivó la realización de estas pruebas. Las muestras recogidas serán analizadas para determinar si se trata de la cepa Andes, la única descrita con capacidad de transmisión entre personas.
Metodología del operativo
Los especialistas colocan hasta 150 trampas por noche en distintos puntos para lograr una muestra representativa de la fauna local. El procedimiento consiste en capturar los roedores, manipularlos con equipos de protección y obtener pequeñas muestras biológicas que conservan en condiciones controladas antes de su envío. Según fuentes locales, las trampas «funcionaron muy bien», y los profesionales continuarán con el trabajo durante la semana para aumentar el tamaño de la muestra. Estas acciones buscan reducir la incertidumbre sobre la presencia del reservorio del virus en la zona.
Especies en estudio y características
Los científicos están divididos entre dos causas probables: el Oligoryzomys longicaudatus y una subespecie conocida como Oligoryzomys magellanicus. Ambos roedores, de aspecto similar a un ratón de campo, presentan un cuerpo de aproximadamente 6-8 centímetros y una cola que puede alcanzar los 15 centímetros. Estos ejemplares son principalmente nocturnos y habitan áreas boscosas, alimentándose de frutas y semillas. En la jerga local, la forma más conocida del reservorio es el colilargo, un término que define el papel del roedor como reservorio natural del virus en regiones australes.
Importancia de la identificación
Determinar con precisión la especie implicada es clave para entender la dinámica de transmisión y diseñar medidas de control. La identificación taxonómica permite a los equipos epidemiológicos rastrear la distribución geográfica del hospedador y estimar el riesgo de exposición humana. Además, conocer la especie ayuda a interpretar los análisis serológicos y moleculares que definirán si la cepa Andes está presente en los ejemplares capturados y, en caso afirmativo, su relación con los casos detectados a bordo del crucero.
Contexto epidemiológico y próximas etapas
El brote a bordo del MV Hondius provocó alarma internacional tras la confirmación de la infección en varios pasajeros y el fallecimiento de tres personas. No existe vacuna ni tratamiento específico para el hantavirus, lo que aumenta la importancia de la vigilancia y la investigación. La OMS ha intentado transmitir calma señalando que la situación no es análoga a una pandemia como la del COVID, y algunas autoridades provinciales han minimizado la probabilidad de una infección originada en Ushuaia, alegando que Tierra del Fuego no ha registrado casos desde que la notificación se hizo obligatoria hace 30 años.
Siguientes pasos y plazos
Las muestras extraídas serán analizadas en laboratorios especializados del ANLIS-Malbrán y los resultados podrían tardar hasta un mes en completarse. Mientras tanto, el equipo mantendrá la colocación de trampas nocturnas y la coordinación con las autoridades sanitarias provinciales. También se considera la comparación de las secuencias virales, si se detecta la presencia del virus, con los aislados identificados en los pasajeros afectados para establecer vínculos epidemiológicos claros. La confirmación o descarte de la presencia de la cepa Andes en la región será determinante para las recomendaciones de salud pública.
En síntesis, la operación combina trabajo de campo, análisis de laboratorio y coordinación interinstitucional para resolver un interrogante clave: si la zona alrededor de Ushuaia alberga el reservorio que pudo dar origen a los contagios asociados al crucero. La investigación continúa y sus hallazgos permitirán orientar las medidas sanitarias y prevenir futuros episodios similares.
