El debate en torno a la reforma electoral propuesta por el partido Morena ha generado preocupaciones en diversos sectores de la sociedad mexicana. El diputado Arturo Medina, líder del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso del Estado de Chihuahua, ha manifestado su firme oposición a esta iniciativa. Según Medina, el país necesita una reforma electoral, pero esta debe centrarse en fortalecer los procesos democráticos y garantizar las libertades políticas, no en concentrar el poder.
La advertencia de Medina se enfoca en la percepción de que la propuesta de reforma de Morena busca centralizar los procesos electorales en el país. Afirma que se pretende eliminar los órganos electorales locales, lo que podría facilitar la manipulación de las elecciones y permitir que el partido en el poder se perpetúe.
El deterioro de la confianza pública
Medina también ha señalado que la administración actual ha visto un desgaste en su credibilidad ante la población. A su juicio, los escándalos de corrupción y el uso indebido de recursos públicos han dejado a Morena con pocas opciones para mantener su gobernanza, siendo el control electoral una de las estrategias clave que están considerando. “El bono de confianza ciudadana se les agotó”, afirmó Medina, resaltando que la inseguridad y la falta de respuesta ante el crimen han llevado a la gente a cuestionar cada vez más al gobierno.
Un camino hacia el autoritarismo
El legislador argumenta que la nación se dirige hacia un camino que recuerda a los regímenes autoritarios. Este proceso se manifiesta en acciones que han tomado forma en el ámbito político, como la apropiación del Congreso a través de una representación desproporcionada e ilegal, la erosión de los mecanismos de transparencia y la manipulación del Poder Judicial, todo culminando en un intento de controlar las elecciones.
“Hoy en día, se concentra el poder para silenciar, perseguir y cometer abusos sin que exista rendición de cuentas”, expresó Medina. Esta preocupación por la concentración de poder resuena en muchos sectores, que ven en estas acciones un retroceso en los avances democráticos logrados en el país a lo largo de los años.
Defensa de la democracia y la autonomía electoral
En este contexto, el PRI ha reafirmado su compromiso de luchar por una reforma electoral que preserve el equilibrio institucional y la diversidad política en México. “No permitiremos que se someta a nuestro país a un solo proyecto de poder”, enfatizó Arturo Medina. La defensa de la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) es una de las batallas más importantes que el PRI ha decidido librar, ya que considera que la independencia de este organismo es fundamental para garantizar elecciones libres y justas.
Reacciones de otros líderes políticos
Las declaraciones de otros líderes políticos también han coincidido en rechazar la reforma electoral de Morena. Alejandro Moreno, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, ha calificado la propuesta como una “Ley Maduro”, sugiriendo que su intención es desmantelar el sistema democrático en el país. Moreno argumenta que la intención de Morena de debilitar al INE es un paso hacia la consolidación de un régimen dictatorial, donde la pluralidad y la voz de los ciudadanos se verían gravemente amenazadas.
En sus intervenciones, Moreno ha enfatizado que el PRI siempre ha promovido reformas que otorgan autonomía y fortaleza al INE, recordando que incluso en momentos de mayor poder, han trabajado por abrir el sistema político a la participación de todos los sectores de la sociedad.
La lucha por garantizar la autonomía electoral y la defensa de los derechos democráticos se presenta como una prioridad no solo para el PRI, sino para todos los que valoran la diversidad política y la libertad en México. A medida que avanza el debate sobre la reforma electoral, queda claro que las decisiones que se tomen en este ámbito tendrán repercusiones significativas para el futuro del país.



