La senadora Carolina Moisés volvió a encender el debate interno del peronismo al proponer una reconstrucción del espacio que prescinda del kirchnerismo tal como hoy se lo conoce. En sus declaraciones, la dirigente jujeña responsabiliza a determinadas prácticas políticas por el desgaste electoral del partido y defiende la necesidad de una mirada pragmática que vuelva a conectar con sectores sociales, sobre todo con las nuevas generaciones.
Su reciente designación como vicepresidenta provisional del Senado llegó después de que ella y otros senadores conformaran el bloque Convicción Federal, dejando atrás el interbloque de Unión por la Patria. Moisés sostiene que esa decisión y su rol institucional responden a un vacío de poder que, según ella, el peronismo dejó voluntariamente.
Crisis interna y diagnóstico político
Para Moisés, el peronismo afronta una crisis de representatividad que exige un diagnóstico honesto. Afirma que el espacio perdió capacidad de interpretar transformaciones sociales y electorales: «Nos alejamos de los sub-40 y sub-20», señala, remarcando que no basta con lamentar una derrota cuando lo que corresponde es entender por qué se produjo.
Impacto electoral y estructuras provinciales
La senadora recuerda la caída de peso político del partido en gobernaciones, senadores y diputados como síntoma de una estrategia errada. Pone énfasis en la distancia entre la conducción nacional y las realidades provinciales, indicando que muchas decisiones parecen pensadas desde el Área Metropolitana y no desde las provincias, donde históricamente el peronismo sostuvo su fortaleza.
Críticas directas a La Cámpora y a la conducción kirchnerista
Moisés no se guarda reproches: califica a La Cámpora como «lo peor que le pasó al peronismo» por su estilo de militancia y por, a su juicio, imponer una lógica de obediencia que termina erosionando la pluralidad interna. Señala además que esa dinámica ha tensionado gobernadores y cuadros territoriales y que existe un uso predominante de redes sociales como canal de conflicto más que de propuesta.
Autoridad, sectarismo y poder
La senadora diferencia entre el kirchnerismo original liderado por Néstor Kirchner, que supo construir alianzas, y la versión actual que ella describe como sectaria. Afirma que confundir una tradición política con una estructura de pensamiento único es peligroso: «O se permite pensar distinto o el partido se transforma en una secta», resume.
Propuestas para recuperar terreno
En su visión, el primer paso es recuperar la capacidad de ocupar espacios de poder institucional: comisiones, presidencias y cargos parlamentarios. Moisés defiende que actuar desde la institucionalidad permite marcar agenda, fiscalizar y construir alternativas creíbles frente al Gobierno. Esa ocupación, insiste, no implica alinearse con la derecha, sino cumplir la función opositora con responsabilidad.
Además, propone que el peronismo vuelva a ser competitivo apostando a la diversidad interna como fuerza y no como fuente de fractura. Recalca la necesidad de elaborar propuestas programáticas que interpreten nuevas expectativas laborales, familiares y culturales de los jóvenes, para volver a ser una opción electoral válida.
Poskirchnerismo y futuro del espacio
Moisés plantea construir un poskirchnerismo que no niegue el pasado pero que tampoco lo repita mecánicamente. Propone un peronismo que admita la existencia de distintas corrientes, que privilegie la pragmática de poder y que se abra al debate interno real, sin expulsiones ni etiquetas que limiten la discusión. Según ella, sólo así el partido podrá aspirar a recuperar gobernaciones y banca en el Congreso.
Balance y tensiones por delante
La senadora reconoce que hay responsabilidades compartidas en la pérdida de poder legislativo y territorial. Si bien señala a Cristina Fernández de Kirchner y a La Cámpora como elementos problemáticos, evita atribuir toda la culpa a una sola figura: «El peronismo es mucho más que una persona», afirma, y llama a que el conjunto de dirigentes se haga cargo del desafío de volver a representar a la sociedad.
Ese proyecto, según ella, será la prueba de si el peronismo logra renovarse o se estanca en prácticas que lo dejan fuera del mapa electoral.


