En un movimiento que ha captado la atención mundial, el expresidente Donald Trump ha extendido una invitación a varios líderes internacionales, incluyendo al presidente argentino Javier Milei y al mandatario turco Recep Tayyip Erdogan, para que se unan a su recién formado Consejo de Paz. Esta iniciativa surge en medio de los esfuerzos de Estados Unidos por implementar un plan de paz en la franja de Gaza, una región devastada por años de conflicto.
Milei expresó su agradecimiento a Trump por la invitación, subrayando que sería un honor participar en este consejo. Por su parte, Erdogan también recibió la invitación con entusiasmo, tal como lo indicó Burhanettin Duran, director de comunicaciones de Erdogan, a través de la red social X. El primer ministro canadiense Mark Carney también ha aceptado ser parte de este grupo selecto, según confirmó un alto funcionario canadiense.
Los objetivos del Consejo de Paz
En su invitación, Trump destacó que el propósito de esta nueva entidad es reunir a una coalición de naciones dispuestas a asumir la responsabilidad de construir una paz duradera en Gaza. El expresidente apuntó que este esfuerzo es un honor reservado para aquellos preparados para liderar y contribuir a un futuro seguro y próspero para las próximas generaciones. Los miembros del consejo se reunirán “en un futuro cercano” para discutir los pasos a seguir.
El plan de Trump, que consta de 20 puntos, busca transformar de manera integral la situación en Gaza, que ha sido devastada por un conflicto prolongado entre Israel y Hamas. Aunque la formación del consejo fue anunciada en redes sociales, Trump se abstuvo de mencionar los nombres de los integrantes en su declaración inicial, aunque aseguró que esta es la asamblea más prestigiosa jamás constituida.
Desafíos en la implementación
A pesar de la creación de este consejo, el contexto en Gaza sigue siendo complicado. Hamas, que mantiene el control de casi la mitad del territorio, se niega a desarmarse y sigue siendo un obstáculo considerable para la paz. Además, el grupo respaldado por Irán aún no ha devuelto los restos del último rehén capturado en los ataques de octubre de, un elemento crítico en la primera fase del plan de Trump.
La administración de Trump, a pesar de las preocupaciones de Israel respecto al orden de las acciones, ha comenzado a implementar la segunda fase del plan. Esto incluye la creación de un nuevo gobierno tecnócrata que reemplazará a Hamas en Gaza. En paralelo, la Casa Blanca ha enviado invitaciones a otros potenciales miembros del Consejo de Paz, mientras que el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov ha sido designado como CEO del consejo.
Fuerzas de estabilización internacional
Un componente adicional del plan de Trump es la creación de una Fuerza de Estabilización Internacional, que se formará con soldados de diferentes naciones. Sin embargo, aún no está claro qué países aportarán efectivos y bajo qué condiciones operarán. Los Estados Unidos han decidido adoptar un enfoque de liderazgo indirecto, anunciando que no enviarán tropas a Gaza.
Israel ha advertido que reanudará las hostilidades si la Fuerza de Estabilización no logra persuadir o forzar a Hamas a rendirse. Desde que se alcanzó un alto el fuego en octubre, el grupo militant ha mostrado escaso interés en el desarme. No obstante, la administración de Trump ha reafirmado su compromiso de lograr la desmilitarización completa de la franja de Gaza, un objetivo que sigue siendo un desafío monumental.
Así, el Consejo de Paz de Trump, con la participación de líderes como Milei y Erdogan, se presenta como un esfuerzo audaz para enfrentar los complejos problemas de Gaza, aunque el camino hacia una paz duradera sigue siendo incierto.


