En junio de 1945, Argentina se convirtió en uno de los 50 países que firmaron la Carta de las Naciones Unidas en la histórica Conferencia de San Francisco, un evento que tuvo lugar A pesar de la oposición de Estados Unidos, que desconfiaba del gobierno interino de Edelmiro Farrell, Argentina logró superar las reticencias y se comprometió a abandonar su neutralidad, alineándose con los aliados al declarar la guerra a Alemania y Japón.
Años después, en un giro inesperado de la historia, Javier Milei podría haber vivido su propio momento fundacional al unirse formalmente al ‘Board de Paz’ que Donald Trump ha impulsado desde Davos. Este nuevo organismo, inicialmente concebido para supervisar la reconstrucción de Gaza y abordar el conflicto en Medio Oriente, busca ahora abarcar crisis en diversas partes del mundo.
Una nueva estructura de poder global
Las críticas hacia esta iniciativa no se han hecho esperar, señalando que Trump tiene la intención de reemplazar a la ONU, una organización que desprecia y que Milei también ha criticado abiertamente. En una intervención reciente, Trump insinuó que el Board de Paz podría asumir funciones que tradicionalmente le han correspondido a la ONU. Sin embargo, en declaraciones posteriores, matizó que su organismo trabajaría ‘en colaboración’ con la ONU, aunque su papel como presidente del Board de Paz parece ser un intento de posicionarse como el nuevo mediador global.
La situación de Argentina en el nuevo orden
Desde Davos, se reportó que Argentina, bajo el liderazgo de Milei, ha sido eximida de pagar la suma de 1.000 millones de dólares que Trump exige por una silla permanente en la comisión. Este gesto resalta la importancia de las alianzas estratégicas en la política internacional. Durante la era de Carlos Menem, Argentina aspiraba a un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, un objetivo que ahora parece distante.
Milei participó en la ceremonia de firma del Board de Paz durante el Foro Económico Mundial, en un evento que parecía estar diseñado para favorecer a Trump, con la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, como maestra de ceremonias. Entre los presentes se encontraban líderes de varias naciones, incluyendo a Santiago Peña de Paraguay, y ministros de relaciones exteriores de países como Marruecos y Arabia Saudita.
Reacciones internacionales y el futuro de Milei
Cabe preguntar qué está pensando Milei sobre las implicaciones que esta nueva estructura puede tener para Argentina y el orden mundial. La prensa argentina tuvo limitado acceso a su círculo cercano en Davos, y aunque ofreció una entrevista a Bloomberg, los medios locales no lograron seguir de cerca sus actividades. Su discurso ante el Foro fue más una exposición académica que un mensaje político, lleno de referencias teóricas que justificaban su defensa de laderegulación económica.
Desafíos y oportunidades en la política exterior
El contexto global actual, marcado por la tensión y la desglobalización, contrasta con la narrativa de Milei, quien ha manifestado que América será un faro de luz que resplandecerá sobre el resto del mundo. Su cercanía a Trump y su retórica sobre lalibertadparecen alinearse con un movimiento más amplio que busca desafiar las normas establecidas por el orden liberal internacional.
Al ser colocado junto a Trump durante la ceremonia, Milei recibió elogios por su afirmación de que Estados Unidos está ‘salvando al mundo’ de ideologías que considera perjudiciales. Sin embargo, este acercamiento podría tener repercusiones significativas para su gobierno, especialmente en el contexto de las próximas elecciones en Estados Unidos.
El futuro del Board de Paz y su impacto en Argentina
A medida que el Board de Paz avanza, la cuestión del apoyo internacional se vuelve crucial. Países como Brasil y México todavía no han decidido si se unirán a esta iniciativa, mientras que la respuesta de Vladimir Putin, quien bromeó sobre el uso de fondos congelados en Estados Unidos para financiar su entrada, ilustra la complejidad de la política internacional contemporánea.
La capacidad de Milei para navegar estos desafíos dependerá de cómo articule la política exterior de Argentina en un mundo que parece haber cambiado radicalmente. La relación de Milei con Trump podría ser tanto una oportunidad como un riesgo, y la forma en que maneje esta relación determinará el futuro de Argentina en el escenario global.



