El presidente Javier Milei ofreció la intervención de cierre en la 29ª conferencia anual del Milken Institute en Los Ángeles, ante un auditorio conformado por empresarios, gestores de fondos y líderes del mundo financiero. En una alocución de aproximadamente 20 minutos, el mandatario repasó logros de su gestión y subrayó la convergencia ideológica con la administración de Donald Trump. Con un discurso orientado a la apertura económica, Milei buscó transmitir estabilidad y atractivo para el capital internacional, al tiempo que defendió la hoja de ruta de su gabinete en materia de desregulación y reducción del tamaño del Estado.
En varios pasajes de su intervención el presidente proclamó que el sueño americano no ha desaparecido sino que está resurgiendo «en dos países: Estados Unidos y Argentina», según sus palabras. Asociando su gestión a un retorno a las raíces libertarias, Milei insistió en que su intención es devolver a los ciudadanos la libertad para decidir sobre sus vidas económicas. También destacó que la alineación política con Washington ha reabierto la posibilidad de negociar un acuerdo de libre comercio entre ambas naciones, uno de los objetivos que proclamó desde que asumió en diciembre de 2026.
Discurso y énfasis en el modelo económico
La exposición incluyó una defensa explícita de medidas destinadas a abrir mercados, recortar la burocracia y privatizar o achicar funciones estatales. Milei presentó su programa como un retorno a un modelo libertario centrado en la iniciativa privada y la eliminación de trabas regulatorias. Pidió a los asistentes imaginar a Argentina como un destino donde la competencia y la libertad económica generan crecimiento y empleo, y recordó que quienes apostaron por el país en ocasiones previas vieron rendimientos significativos. Al mismo tiempo, evitó entrar en detalles técnicos de implementación, prefiriendo un mensaje general que buscó seducir capitales y confianza.
Llamado a la inversión y contactos empresariales
Tras su intervención, el presidente mantuvo diálogos con unos veinticinco referentes empresariales para explorar oportunidades de inversión. El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con ejecutivos de Chevron y anunció un proyecto estimado en US$10.000 millones bajo el incentivo RIGI para grandes inversiones, un dato que Milei promocionó como prueba de la atracción del país. El presidente volvió a invitar a la comunidad financiera a «apostar por Argentina», asegurando que la nación se ha vuelto más atractiva y señalando rendimientos pasados como argumento comercial para nuevos compromisos.
Encuentros y respaldo internacional
El evento contó con la presencia de figuras globales del mundo financiero y público, lo que amplificó la exposición del mandatario. Michael Milken, anfitrión de la conferencia, elogió la capacidad de cambio de Milei y recordó el apoyo político que recibe desde Washington. Además, el presidente tuvo actos menos formales, como una fotografía con el cantante Lionel Richie, que alimentaron la cobertura mediática internacional. Estas escenas junto a reuniones con actores corporativos ayudaron a combinar mensaje político y señal turística para inversores.
Controversia por Manuel Adorni y la respuesta presidencial
Fuera del estrado, la agenda local siguió marcada por la polémica que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Desde Los Ángeles, Milei salió a su defensa y rechazó las versiones que cuestionan la situación patrimonial del funcionario, afirmando que confía en la limpieza de los documentos que se presentarán y descartando una renuncia inmediata con expresiones coloquiales. En sus declaraciones públicas llegó a minimizar algunas acusaciones y a atribuirlas a informaciones inexactas, subrayando que no ejecutará a funcionarios que, según él, sean honestos.
Reacciones internas y pasos a seguir
En la Casa Rosada y en el oficialismo se espera que Adorni adelante la presentación de su declaración jurada para disipar dudas, mientras el Gobierno avanza con su agenda legislativa y la administración prepara sesiones de trabajo para consolidar medidas económicas. El viaje a Estados Unidos incluyó también la visita de la comitiva oficial compuesta por el canciller y el ministro de Economía, y el regreso previsto a Buenos Aires antecede reuniones de gabinete destinadas a ordenar la estrategia ante la polémica y sostener el impulso de apertura comercial y atracción de inversiones.
