Mexicali entre sabores, historia y cine: de La Chinesca a Johnny Montoya

Mexicali y el Valle de Guadalupe representan dos caras de la misma historia fronteriza: por un lado, la permanencia de comunidades inmigrantes que dejaron huellas culturales y gastronómicas; por otro, la llegada del cine como motor de visibilidad local. En esta pieza analizamos cómo La Chinesca y el legado de los Molokans han moldeado paisajes urbanos y rurales, y cómo la filmación de Johnny Montoya con Joaquín Cosío se aprovecha de esos escenarios auténticos para potenciar la identidad de la región.

Las narrativas que contamos aquí combinan historia social, gastronomía y actualidad cinematográfica. Revisamos los orígenes migratorios que datan de fines del siglo XIX y principios del XX, la evolución de tradiciones culinarias y vinícolas, y los detalles del rodaje que colocan a Mexicali en la agenda cultural reciente, con locaciones que van desde La Chinesca hasta la Laguna Salada y San Felipe, y con fechas concretas anunciadas por la producción, que extiende labores hasta el 11 de abril del 2026.

La Chinesca: túneles, sabores y memoria

El barrio conocido como La Chinesca en Mexicali surgió en el contexto de movimientos laborales y restricciones migratorias. Tras la promulgación de la Chinese Exclusion Act de 1882 en Estados Unidos, muchos trabajadores chinos se asentaron en México; Mexicali, fundada oficialmente en 1903, se convirtió en un punto de concentración. La comunidad desarrolló soluciones arquitectónicas singulares, como túneles subterráneos que inicialmente ayudaban a mitigar el calor extremo y, más tarde, sirvieron para actividades de entretenimiento clandestino durante la época de la Prohibición. Hoy esos vestigios forman parte de una oferta turística que combina historia y autenticidad.

Origen y evolución del barrio

La presencia china en Mexicali pasó de ser predominante en los inicios de la ciudad a integrarse a la población local con el tiempo. Las generaciones posteriores consolidaron un tejido social que sobrevivió a episodios de persecución ocurridos en otras regiones de México y que prosperó durante el auge de la frontera. En la actualidad, más de 20,000 descendientes mantienen tradiciones y han transformado esos legados en elementos identitarios: desde el urbanismo hasta la gastronomía, que refleja un cruce permanente entre técnicas y productos locales.

Gastronomía y turismo en La Chinesca

La cocina de Mexicali ejemplifica una fusión donde el wok y recetas chinas se adaptaron a ingredientes regionales como la arrachera, el aguacate, el chile de árbol y la jícama. Nacieron platillos híbridos, entre ellos las llamadas ‘tamales de arroz’ rellenos con carnes estilo carnitas, que hoy forman parte de una oferta que supera las 300 opciones restauranteras en la ciudad. Desde 2026, La Chinesca figura entre los Barrios Mágicos de México, un reconocimiento que impulsa visitas guiadas, recorridos por túneles y experiencias gastronómicas.

Valle de Guadalupe: los Molokans y la viticultura

En el Valle de Guadalupe la huella inmigrante tiene otro sabor. A comienzos del siglo XX llegaron familias rusas conocidas como Molokans, término que alude a su práctica religiosa y al apodo de ‘bebedores de leche’ por mantener lácteos en los ayunos. Estas familias adquirieron tierras fértiles tras acuerdos con el gobierno de Porfirio Díaz y, desde 1905, comenzaron a cultivar y a introducir técnicas europeas de viticultura que favorecieron el desarrollo comercial de la región. Aunque no fueron los primeros en plantar vid —esa labor se remonta a misiones y a bodegas como Santo Tomás de 1888—, su aporte fue relevante en la profesionalización del sector.

Vinos Bibayoff y el legado cultural

Uno de los ejemplos más visibles del legado molokan es Vinos Bibayoff, cuyo origen remite a Alexie M. Dolgoff, quien vendía uvas a productores locales desde la década de 1930. En los años 80, la bodega empezó a producir vino comercial bajo la guía de la siguiente generación y hoy conserva un pequeño museo que preserva esa memoria. A pocos kilómetros, el Museo Comunitario Ruso y el Restaurante Ruso Familia Samarin permiten a visitantes conocer tradiciones, trajes, samovares y recetas como el borscht, integrando la cultura rusa en la oferta turística del valle.

El cine llega a Mexicali: rodaje de Johnny Montoya

En 2026 Mexicali recibió una nueva atención mediática con el inicio del rodaje de Johnny Montoya, proyecto dirigido por Emiliano Castro Vizcarra y con Joaquín Cosío en el papel protagónico. La producción, desarrollada por décadas en su concepción, eligió rodar en escenarios locales para aprovechar la luz natural y la autenticidad que ofrece la ciudad. La filmación incorpora locaciones emblemáticas como La Chinesca, el tradicional Merendero Manuet’s, la Laguna Salada, el desierto y culminará con escenas en San Felipe; el calendario oficial indica labores hasta el 11 de abril del 2026.

Impulso local y participación de talento regional

La decisión de producir en Mexicali responde a una intención clara: descentralizar el cine y activar la economía cultural de Baja California. Además de Cosío, el reparto incluye nombres como Alex Lago, Jesús Zavala, Melina Figueroa y la actriz cachanilla Melida Salas, mezclando talentos locales, nacionales e internacionales. La apuesta busca no solo aprovechar escenarios fotogénicos, sino también dejar infraestructura, experiencia y oportunidades para técnicos y actores de la región, consolidando a Mexicali como plató potencial para futuras producciones.