La actriz Meryl Streep culminó con una leyenda repetida durante dos décadas: la creación de Miranda Priestly, el personaje emblemático de El diablo viste a la moda, no fue una réplica literal de Anna Wintour. En una aparición televisiva para promover El diablo viste a la moda 2, que llega a cines de América Latina el 30 de abril de 2026, Streep explicó que su proceso creativo partió de observaciones hechas en rodajes con otras figuras del cine, y que la mezcla de esos rasgos resultó en la personalidad fría y controladora que el público recuerda.
Para los fanáticos que han vuelto a mirar la franquicia con expectación, la noticia aporta una capa nueva al origen del personaje. La actriz reconoció que imaginó a Miranda Priestly como una figura construida a partir de dos referencias masculinas del mundo cinematográfico: el director Mike Nichols y el actor y cineasta Clint Eastwood. Ese enfoque, según Streep, combinó un humor cortante con una autoridad silenciosa, y redefinió los supuestos sobre la inspiración detrás del personaje.
Cómo surgió la mezcla que dio vida a Miranda
Según Meryl Streep, la parte jocosa y afilada del carácter provino de Mike Nichols, cuya forma de liderar el set y de bromear tenía un filo que ella consideró útil para retratar a una jefa implacable pero irónica. Por otro lado, la calma imponente y la capacidad de mandar sin alzar la voz la asoció a Clint Eastwood, a quien recuerda como alguien que impone respeto con economía de palabras. La actriz bromeó en The Late Show with Stephen Colbert afirmando que, si Nichols y Eastwood hubieran tenido un hijo, ese ser sería Miranda Priestly, frase que resume su estrategia de combinar contrastes para construir un personaje complejo.
La secuela: contexto, elenco y elementos nuevos
El diablo viste a la moda 2 devuelve a la pantalla a figuras centrales: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci, con la dirección de David Frankel y guion de Aline Brosh McKenna, los mismos responsables creativos del filme original de 2006. La primera película recaudó más de 326 millones de dólares en todo el mundo, y la secuela sitúa a Miranda frente al desafío de la crisis del periodismo impreso mientras lucha por sostener la revista Runway. En ese marco emergen tensiones con el personaje de Emily Blunt, ahora ejecutivo en un grupo que controla la publicidad que Miranda necesita.
Nuevo reparto y música original
Al núcleo original se suman incorporaciones como Kenneth Branagh, Simone Ashley, Justin Theroux, Lucy Liu, Patrick Brammall, Caleb Hearon, Helen J. Shen y B.J. Novak. Además, la película estrena una canción original titulada «Runway«, compuesta por Lady Gaga y la rapera Doechii, y la propia Gaga tiene una aparición en pantalla. Estos añadidos amplían el universo de la cinta y aportan nuevas capas narrativas y sonoras a la historia de poder y moda.
Reacciones, ausencias y guiños promocionales
En la gira de prensa, Meryl Streep combinó declaraciones con detalles curiosos: contó que le comentó a Mike Nichols sobre la inspiración y que eso lo había divertido —Nichols falleció en 2014—, mientras que no había tenido ocasión de contárselo a Clint Eastwood. Por otra parte, el actor Adrian Grenier, quien interpretó a Nate en la película original, confirmó que no formará parte de la secuela y aceptó la decisión aunque reconoció su decepción. Estas reacciones muestran el eco que sigue teniendo la franquicia entre quienes participaron y sus seguidores.
Vestuario y recuerdos del original
Streep también rindió pequeños tributos durante las entrevistas promocionales: lució un suéter azul que evocaba discretamente un look del primer filme y aseguró que, aunque su vestuario en la secuela mantiene la esencia del original, ha sido actualizado para reflejar el paso del tiempo. Ese gesto conecta a los espectadores con la memoria colectiva de la historia mientras abre la puerta a reinterpretaciones en pantalla y fuera de ella.