El asesinato de Sylvia Susana Rodríguez en un barrio privado de Mendoza ha dejado a la sociedad local en estado de shock. Este trágico suceso no solo pone en el centro de la atención a Juan Ramírez, el principal sospechoso, sino que también despierta inquietudes sobre su oscuro pasado, marcado por la violencia. Ramírez, de 35 años, había sido condenado anteriormente por un homicidio culposo, lo que plantea serias interrogantes sobre su idoneidad como padre y ciudadano.
El incidente que le costó la vida a su hija de cinco meses en 2015 es un recordatorio inquietante de su historial delictivo. Aunque este crimen fue calificado como accidental, su impacto en la comunidad sigue presente, resurgiendo en medio de la nueva tragedia que lo envuelve.
Un pasado trágico
El 5 de noviembre de 2015, Ramírez estaba al cuidado de su pequeña hija Valentina en su hogar. Durante ese tiempo, la niña sufrió lesiones graves, incluyendo un hematoma subdural y hemorragias subaracnoideas, que requirieron su hospitalización en el Hospital Notti. A pesar de los esfuerzos médicos, Valentina falleció el 17 de noviembre, lo que llevó a su padre a un juicio que culminó en una condena de tres años de prisión.
De homicidio agravado a homicidio culposo
Inicialmente, Ramírez fue acusado de homicidio agravado por el vínculo familiar, pero durante el juicio, la calificación cambió a homicidio culposo. El tribunal determinó que la muerte de la bebé fue accidental, resultando en una pena significativamente más leve. Sin embargo, su historial delictivo no se detuvo ahí.
Su registro incluye delitos menores como falso testimonio y varias imputaciones por robo y hurto, lo que sugiere un patrón de comportamiento delictivo. Con el tiempo, su vida continuó marcada por la delincuencia, conduciéndolo a una nueva tragedia que ha vuelto a captar la atención de las autoridades.
El asesinato de Silvia Rodríguez
La reciente muerte de Silvia Rodríguez, madrastra de Ramírez, ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en la zona. Rodríguez fue hallada sin vida en su hogar, y las circunstancias de su muerte sugieren un crimen violento. Ramírez, junto a su actual pareja, Noelia Valeria Estrella, ha sido acusado de homicidio criminis causa, un delito que implica una posible condena a prisión perpetua.
Investigación en curso
La investigación sobre la muerte de Rodríguez ha revelado que Ramírez y Estrella se encontraban en su casa durante el crimen. Las autoridades han indicado que el móvil podría estar relacionado con un robo, añadiendo complejidad al caso. La escena del crimen mostró signos de violencia, y los forenses realizan análisis para determinar la causa exacta de la muerte, que podría ser un estrangulamiento.
El cuerpo fue encontrado cubierto con una sábana, lo que ha llevado a los detectives a cuestionar el relato de Ramírez sobre la desaparición de su madrastra. A medida que la investigación avanza, la comunidad se enfrenta a la dura realidad de que el pasado de Ramírez podría haber sido un indicativo de su capacidad para cometer actos tan atroces.
Con su historia familiar y su propio historial criminal como telón de fondo, el caso de Juan Ramírez sigue desarrollándose, dejando a muchos cuestionándose cómo alguien con un pasado tan turbio puede estar nuevamente involucrado en un acto de violencia tan brutal.



