En el corazón de la ganadería sonorense, un productor ha alzado su voz en busca de soluciones ante una problemática que afecta tanto a la salud de los animales como a la economía de los ganaderos. Recientemente, se han reportado casos deenfermedadesen becerros adquiridos en las subastas delValle del Yaqui, lo que ha llevado a la comunidad a pedir un refuerzo en lasmedidas sanitarias.
La situación actual de la sanidad ganadera en Sonora
José Rubén Leal, un experimentado productor con más de 30 años en el sector, ha sido testigo de las dificultades que surgen al adquirir animales que, a primera vista, parecen saludables. Sin embargo, tras la compra, muchos de estos becerros han demostrado tener problemas comogripes,hernias, yinfestaciones de garrapatas. En su experiencia, Leal ha sufrido pérdidas significativas debido a la inversión necesaria enveterinariay medicinas, intentando salvar a animales que, lamentablemente, no han logrado recuperarse.
Un llamado a las autoridades
Consciente de la gravedad de la situación, Leal ha elevado su solicitud a varias entidades, incluyendo laUnión Ganadera Regional de Sonora, laSenasica, y elgobernador de Sonora, Alfonso Durazo. Su objetivo es abordar esta problemática, que ha ido en aumento en los últimos años, y que amenaza no solo la salud animal, sino también la estabilidad financiera de los productores locales.
Impacto en la economía local
La aparición de enfermedades en el ganado representa un riesgo no solo para los individuos, sino para toda la comunidad ganadera. Los productores dependen de la salud de sus animales para asegurar su sustento y, como consecuencia, la economía de la región. Los costos derivados de tratamientos veterinarios y la posible muerte de los animales pueden llevar a muchos ganaderos a la bancarrota. Por ello, reforzar los controles sanitarios se convierte en una acción fundamental.
Propuestas de mejora en los controles sanitarios
La solución a este problema podría estar en la implementación de protocolos más estrictos que incluyanvacunaciones,fumigaciones, y un seguimiento más riguroso en las subastas. Estas medidas no solo protegerían la inversión de los productores, sino que también contribuirían a la salud general del rebaño en la región. La colaboración entre las autoridades y los productores es esencial para establecer un sistema que garantice la sanidad animal.
Asimismo, es importante que las subastas sean sometidas a un control más exhaustivo para evitar la circulación de animales enfermos. La transparencia en el proceso de venta y un compromiso firme con lasanidad animalpueden ser factores decisivos para el futuro de la ganadería en Sonora.
La situación actual en las subastas ganaderas de Sonora destaca la necesidad urgente de mejorar los controles sanitarios. La voz de productores como José Rubén Leal es un recordatorio de que la salud de los animales y la estabilidad económica de los ganaderos deben ser una prioridad. Con la intervención adecuada y el establecimiento de medidas preventivas, es posible mitigar los riesgos y asegurar un futuro más saludable y próspero para la ganadería en la región.



