Un trágico suceso tuvo lugar en Salamanca, México, donde un ataque armado en un campo de fútbol dejó al menos 11 muertos y más de 12 heridos. Este incidente, ocurrido tras un partido local, transformó una tarde de entretenimiento en un escenario de terror, evidenciando la grave situación de seguridad en el estado de Guanajuato, conocido por su alta tasa de homicidios y la presencia de diversos grupos criminales.
Las autoridades locales, lideradas por la gobernadora Libia Dennise García, han iniciado una investigación sobre lo sucedido. En sus redes sociales, la gobernadora aseguró que se están reforzando las medidas de seguridad en la región, prometiendo que el Estado actuará con determinación para proteger a sus ciudadanos y restaurar la paz en la comunidad.
Contexto del ataque en Salamanca
Este tiroteo se enmarca en un contexto de violencia creciente, impulsada por la disputa territorial entre el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Salamanca, ubicada a unos 300 kilómetros de la Ciudad de México, ha sido escenario de múltiples enfrentamientos entre estos grupos criminales que luchan por el control de la región.
Según el alcalde de Salamanca, César Prieto, el ataque es parte de una “ola de violencia” que afecta a la zona, donde los grupos criminales intentan someter a la autoridad local. Este ataque, uno de los más mortales de la administración actual, se produce a pocos meses de la Copa del Mundo de Fútbol, ironizando la situación, ya que el gobierno busca promover el deporte y mejorar la imagen de seguridad del país.
Impacto en la comunidad y respuesta gubernamental
A la mañana siguiente del ataque, el campo de fútbol, donde se habían dispersado objetos personales y evidencias del crimen, carecía de la seguridad adecuada. La Guardia Nacional realizó patrullajes esporádicos en la zona, generando preocupación entre los habitantes. A pesar de las promesas de acciones contundentes, la sensación de inseguridad persiste.
El ataque se produjo en un campo privado al que los residentes acudieron a disfrutar de un evento deportivo. Sin embargo, la violencia irrumpió en lo que debería haber sido una tarde de esparcimiento. Testigos indicaron que los atacantes llegaron en dos vehículos y abrieron fuego indiscriminadamente, sugiriendo que el ataque no estaba dirigido a una persona específica, sino que podría haber sido una provocación para alertar a las fuerzas del orden sobre su presencia en el área.
Investigaciones y posibles responsables
Las investigaciones iniciales apuntan al Cártel Santa Rosa de Lima como el principal responsable del ataque. Fuentes gubernamentales revelaron que al menos cinco de las víctimas estaban vinculadas a una empresa de seguridad asociada con el CJNG, lo que podría haber motivado la agresión. Este tipo de violencia es común en el contexto de la lucha entre cárteles, donde los conflictos pueden resultar en ataques indiscriminados contra civiles.
El grupo Los Marros, brazo armado del Cártel Santa Rosa de Lima, ha sido identificado como el ejecutor del ataque, bajo el mando de Mario Eleazar Lara Belman, conocido como ‘el Negro’. Este grupo se ha señalado como un importante actor en la violencia que azota Salamanca y sus alrededores.
Desafíos de seguridad en Guanajuato
A pesar de los esfuerzos del gobierno para reducir los índices de homicidio en Guanajuato, las cifras siguen siendo alarmantes. En 2026, el estado registró más de 2,000 homicidios, convirtiéndolo en uno de los más peligrosos del país. La llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia había prometido mejores condiciones de seguridad, pero la reciente masacre pone en duda estos avances.
En medio de este clima de violencia, el alcalde Prieto ha solicitado apoyo a las autoridades estatales y federales para combatir a los grupos criminales que operan en la región. La comunidad de Salamanca, que alberga una refinería de Petróleos Mexicanos, se considera un pilar de desarrollo, y sus ciudadanos claman por recuperar la paz y la seguridad.


