El pasado domingo, una tragedia sacudió Salamanca, estado de Guanajuato. Un grupo de hombres armados atacó a los asistentes de un partido de fútbol amateur, dejando un saldo de once personas fallecidas y al menos doce heridos. Este suceso ha intensificado la preocupación por la ola de violencia que afecta a la región.
El ataque ocurrió en Loma de Flores, una zona cercana a Irapuato. Testigos relatan que más de cien disparos resonaron, generando un clima de pánico generalizado entre los presentes.
El contexto de la violencia en Guanajuato
Guanajuato, hogar de más de seis millones de habitantes, se ha convertido en una de las regiones más peligrosas de México. En, se registraron 2,539 homicidios, el número más alto del país. Esta violencia está ligada a la lucha entre dos poderosos grupos criminales: el Cartel Santa Rosa de Lima y el Cartel Jalisco Nueva Generación.
Salamanca, además de ser conocida por su refinería de Pemex, ha sido particularmente afectada por los enfrentamientos entre estas organizaciones. Justo el sábado anterior al ataque, cinco hombres fueron asesinados y otro secuestrado, reflejando un clima de inseguridad alarmante.
Reacciones ante la masacre
Ante esta tragedia, el alcalde de Salamanca, César Prieto, mostró su solidaridad con las familias afectadas y condenó el ataque como parte de una crisis de seguridad que necesita atención urgente. Prieto hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum para implementar medidas que restauren la paz en la comunidad.
Compromiso del gobierno estatal
La gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García Ledo, también se pronunció, calificando los acontecimientos como “inaceptables”. Aseguró que las autoridades estatales tomarán acciones contundentes para proteger a las familias y restablecer la tranquilidad en la región. Además, se están llevando a cabo investigaciones en colaboración con las autoridades federales para esclarecer los hechos y reforzar la seguridad pública.
Impacto en la percepción de seguridad
Eventos como este no solo afectan a la comunidad local, sino que también repercuten en la imagen de México a nivel internacional, especialmente con la proximidad de la Copa Mundial de la FIFA, que se celebrará en el país. La creciente violencia compromete las expectativas de seguridad para el evento, generando incertidumbre entre organizadores y asistentes.
El ataque en Salamanca resalta la urgente necesidad de abordar las raíces de la violencia en Guanajuato y buscar soluciones efectivas para garantizar la seguridad de la población. Mientras tanto, las autoridades continúan trabajando para restaurar la confianza y el orden en una región marcada por el miedo y la inseguridad.



