Saltar al contenido
4 junio 2026

Marley responde a las críticas y matiza la tensión con Santiago del Moro tras los Martín Fierro

Marley salió a aclarar que no hay una disputa con Santiago del Moro tras las críticas por las nominaciones a los Martín Fierro y pidió no sobredimensionar el episodio

Marley responde a las críticas y matiza la tensión con Santiago del Moro tras los Martín Fierro

La controversia en torno a las nominaciones de los Martín Fierro 2026 escaló cuando la actriz Florencia Peña cuestionó públicamente la ausencia de Marley en las ternas. Ese comentario reavivó viejas sospechas sobre una posible distancia con Santiago del Moro y colocó a ambos conductores en el centro del debate mediático. A partir de esa reacción, Marley decidió dar su versión ante la prensa y poner en perspectiva tanto las críticas como la dinámica que suele rodear a estos premios.

En diálogo con Los Profesionales (El Nueve), Marley relativizó la situación: dijo que la intervención de Florencia Peña fue una opinión personal motivada por la amistad que le tiene, y aseguró que no se trata de una «guerra» con Santiago del Moro. Reiteró que las nominaciones suelen generar controversia y que él no alberga rencores: afirmó que su ego está «bien ubicado» y que no mantiene ningún conflicto con APTRA, la entidad organizadora.

La respuesta pública de Marley

Marley intentó desactivar la interpretación beligerante de los hechos: explicó que lo que dijo Florencia Peña refleja su criterio sobre quién merece estar en las ternas, pero que eso no significa que exista una disputa personal. Con tono conciliador, sostuvo que el comentario fue más una defensa de su trabajo que una acusación directa contra nadie. Además, destacó que ha sido nominado en numerosas ocasiones y que una exclusión puntual no altera su mirada profesional, subrayando el carácter cíclico y polémico que, según él, acompaña a los Martín Fierro.

Matices en sus declaraciones

Al profundizar sobre la supuesta frialdad con Santiago del Moro, Marley reconoció situaciones puntuales de distancia en eventos y programas, pero atribuyó esas escenas al carácter de cada uno y no a un conflicto activo. Comentó que no le ha escrito ni confrontado directamente a Del Moro porque no percibe un motivo que lo justifique. Recordó además que la atención sobre esas faltas de saludo se amplifica por la exposición mediática y que, en ocasiones, las interpretaciones públicas superan la realidad interpersonal.

El episodio de los saludos y la mirada desde la industria

Parte del ruido se concentró en la observación de que Santiago del Moro saludó a figuras como Susana o Mirtha en emisiones en vivo pero, según algunas crónicas, no intercambió un saludo con Marley en encuentros previos. Marley relativizó ese detalle: sugirió que la prisa o el temperamento pueden explicar la situación y que no cree que haya mala voluntad. Mientras tanto, la discusión trascendió lo personal y puso en agenda cómo se interpretan los gestos en una gala televisiva donde las cámaras amplifican cualquier gesto.

La defensa de Florencia Peña

Florencia Peña no ocultó su sorpresa por la ausencia de Marley en las ternas y lo defendió en términos contundentes: llegó a ironizar que “nominaron hasta al portero” antes de destacar que, a su juicio, Marley merecía estar entre los candidatos. Con ello, marcó la diferencia de estilos entre ambos conductores: describió a Marley como extrovertido y cercano, y a Del Moro como más reservado e impenetrable. Estas apreciaciones alimentaron la narrativa de una tensión que algunos colegas creen que responde más a percepciones que a conflictos declarados.

Los Martín Fierro y la discusión sobre las ternas

El debate también incluyó críticas concretas sobre las listas de postulantes. En la categoría de Labor en Conducción Masculina figuraron nombres como Darío Barassi, Iván de Pineda, Guido Kaczka, Santiago del Moro y Nicolás Occhiato, lo que reavivó preguntas sobre criterios, representatividad y equidad en las ternas. Marley y otros expusieron que esas decisiones generan malestar a veces legítimo, pero él reiteró que no debe convertirse en un conflicto personal entre colegas ni en un foco de confrontación pública permanente.

En conclusión, Marley buscó bajar la temperatura mediática: pidió no convertir observaciones puntuales en rivalidades personales y defendió la necesidad de enfrentar las polémicas con perspectiva profesional. A estas alturas, la industria seguirá discutiendo criterios y gestos, pero la versión pública de Marley insistió en la idea de mantener la calma y en que, pese a diferencias de estilo y algún gesto frío, no hay una ruptura abierta con Santiago del Moro.

Autor

Beatrice Faggin

Beatrice Faggin obtuvo documentos oficiales sobre una licitación tras una semana de acceso a los registros; es redactora de desk que construye reportajes investigativos y coordina el fact-checking interno. Genovesa de nacimiento, mantiene una base de datos personal de contratos públicos consultable en la redacción.