Una intervención con tecnología militar en las inmediaciones de El Paso provocó la súbita clausura del espacio aéreo en esa región y desencadenó un intercambio de versiones entre autoridades federales. Fuentes periodísticas indicaron que funcionarios de Customs and Border Protection (CBP) utilizaron un láser antidron provisto por el Departamento de Defensa, mientras que responsables del gobierno estadounidense atribuyeron el cierre a una supuesta incursión de drones relacionada con cárteles.
El episodio incluyó la emisión de una restricción temporal de vuelo (TFR) que contemplaba hasta 10 días de cierre alrededor del aeropuerto de El Paso, medida que fue anulada horas después. La falta de coordinación y la contradicción de versiones han motivado pedidos formales de información por parte de congresistas y autoridades mexicanas.
Cómo se desarrolló el incidente y las versiones encontradas
Según investigaciones periodísticas, agentes de CBP desplegaron un dispositivo láser de alta energía en un operativo antidrón sin notificar con antelación al FAA (Administración Federal de Aviación). Esa acción, informaron las fuentes, provocó la decisión del FAA de imponer una restricción temporal de vuelo para proteger la seguridad de las aeronaves comerciales mientras se evaluaban los riesgos.
En contraste, el secretario de Transporte afirmó públicamente que la clausura respondió a la neutralización de una incursion atribuida a un «drone de cártel». Ese mensaje fue replicado por organismos federales, pero periodistas consultados y funcionarios con acceso al caso señalaron que la tecnología fue empleada sin la coordinación necesaria y que, además, lo que se creyó un dron pudo ser un objeto inocuo, como un globo de fiesta.
La pieza militar y el riesgo para la aviación
El elemento central fue el uso de un láser antidron desarrollado por el sector defensa para interceptar plataformas aéreas no tripuladas. Aunque estos sistemas están pensados para neutralizar amenazas, su empleo cerca de rutas comerciales plantea interrogantes sobre el impacto en la seguridad aérea y la necesidad de evaluaciones previas por parte del FAA. Fuentes relataron que representantes del Departamento de Defensa estaban presentes durante la operación.
Reacciones políticas y demandas de rendición de cuentas
En México, la presidenta municipal y autoridades federales exigieron una explicación oficial del gobierno estadounidense; señalaron que no había información confirmada sobre drones que hubieran cruzado desde territorio mexicano. Por su parte, legisladores estadounidenses expresaron preocupación por la ausencia de coordinación entre agencias y por la gravedad de cerrar un corredor aéreo importante sin una comunicación clara.
Un grupo de congresistas fronterizos envió una petición formal solicitando un briefing clasificado dirigido a las carteras de Transporte, Defensa y Seguridad Interior para aclarar quién autorizó la acción, qué riesgos se evaluaron y qué protocolos fallaron. Los firmantes instaron a que se expliquen las medidas para evitar que incidentes similares generen desinformación y afecten operaciones médicas, comerciales y militares.
Impacto local y percepciones sobre la amenaza
Entre políticos y expertos existe división sobre la magnitud real de la amenaza. Algunos recuerdan que incursiones de drones vinculadas a organizaciones criminales son reportadas con frecuencia en la frontera y ven en la narrativa pública una justificación para acciones más agresivas. Otros especialistas en seguridad advierten que no hay evidencia de que los cárteles vayan a emplear drones para ataques masivos contra territorio estadounidense, por lo que la idea de un ataque directo resulta poco consistente con el patrón de uso conocido.
Qué sigue y qué piden las partes
Las solicitudes de transparencia incluyen una explicación técnica sobre el empleo del láser antidron, el criterio para imponer la TFR y la secuencia de comunicaciones entre CBP, Departamento de Defensa y FAA. Autoridades mexicanas demandan claridad para descartar cualquier responsabilidad transfronteriza, mientras que legisladores estadounidenses exigen mejorar los protocolos de coordinación para evitar cierres abruptos que afecten a la aviación civil.
La expectación continúa hasta que los organismos reclamados ofrezcan el informe solicitado y explicaciones públicas que resuelvan las discrepancias en las versiones.



