La aparición de Enrique Márquez en el Congreso de Estados Unidos durante el discurso del Estado de la Unión llamó la atención internacional como un gesto simbólico ligado a la reciente recomposición política en Venezuela. La escena, citada por medios y difundida en redes sociales, reunió a Márquez con su familia en el recinto legislativo y fue celebrada por quienes ven en su liberación un signo de cambio.
Este artículo reconstruye quién es Márquez, por qué estuvo detenido y qué implicaciones tiene su liberación dentro del contexto de la ley de amnistía aprobada en Caracas y de las declaraciones públicas del gobierno interino respaldado por Washington.
El momento en el Capitolio y su significado
Durante el discurso del Estado de la Unión, el presidente Donald trump anunció la presencia de Márquez en la sala como respuesta a la joven Alejandra González, presente entre el público. Según el mandatario, “su tío no solo ha sido liberado, sino que está aquí esta noche”. Ese encuentro, registrado el 25 de febrero de 2026, fue presentado por la administración estadounidense como una prueba visible del apoyo de Washington a la transición política que atraviesa Venezuela.
Una imagen con carga política
La postal de Márquez abrazando a su sobrina en el hemiciclo se interpretó como un gesto de reconocimiento internacional y apoyo al gobierno interino. En el mismo discurso, Trump vinculó la liberación de presos a una operación que, según él, culminó con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y con cambios posteriores en la estructura de poder del país.
Trayectoria de Enrique Márquez y motivos de su encarcelamiento
Enrique Márquez fue candidato presidencial en 2026 por un partido de centro en Venezuela, época en la que competía con figuras como Edmundo González Urrutia. Fue detenido en enero de 2026 y acusado de participar en un supuesto intento de golpe, tras expresar públicamente cuestionamientos a la reelección de Maduro. Permaneció preso en El Helicoide hasta su liberación, anunciada en enero y resaltada públicamente el 25 de febrero de 2026.
El proceso judicial y las condiciones de liberación
Su salida de la cárcel se inscribe en negociaciones políticas posteriores al cambio de gobierno. Las autoridades interinas, según declaraciones oficiales, ordenaron el cierre de algunas cárceles y la excarcelación de cientos de detenidos. No obstante, grupos de la sociedad civil y organizaciones de derechos humanos han advertido que muchas liberaciones vienen acompañadas de restricciones, como comparencias judiciales periódicas, limitaciones para viajar y condiciones sobre la expresión pública.
La ley de amnistía y la evaluación de organizaciones de derechos humanos
El Parlamento venezolano aprobó recientemente una ley de amnistía que busca dejar sin efecto procesos por motivos políticos y facilitar liberaciones adicionales. La norma fue promovida por la presidenta encargada Delcy Rodríguez con la intención de favorecer la convivencia y la reconciliación tras años de polarización.
Sin embargo, organizaciones como Foro Penal y otras ONG han expresado profundo escepticismo. Alfredo Romero, director de Foro Penal, ha señalado que la ley resulta restrictiva y parcial, y advirtió que quedan aún cientos —y según algunos registros, miles— de personas con medidas restrictivas relacionadas con persecución política. La crítica central es que el texto legal excluye a determinados grupos y deja a la discreción de los tribunales la interpretación de quiénes serán beneficiados.
Cuántas liberaciones y los límites de la norma
Las cifras oficiales y las de organizaciones civiles difieren: el gobierno ha informado de cientos de excarcelaciones desde diciembre, mientras que Foro Penal contabilizaba más de 400 liberaciones en un recuento reciente. Paralelamente, activistas señalan que la ley omite a militares y familiares en muchos casos, así como a personas vinculadas a episodios como la operación marítima de 2026 conocida como Operación Gedeón.
Qué viene para Venezuela y la comunidad internacional
El caso de Márquez es a la vez personal y representativo: simboliza la posible apertura política y las tensiones que acompañan cualquier transición. Estados Unidos ha manifestado su respaldo al gobierno interino y la comunidad internacional sigue de cerca tanto las liberaciones como la aplicación de reformas estructurales que garanticen independencia judicial y respeto a los derechos humanos.
El futuro inmediato depende de la implementación efectiva de la ley de amnistía, la disposición para desmantelar prácticas represivas señaladas por ONG y de cómo se resuelvan las miles de solicitudes de beneficio, reportadas por el Legislativo. Mientras tanto, la imagen de Enrique Márquez en el Capitolio continuará siendo utilizada por diversos actores como icono de la nueva etapa política que enfrenta Venezuela.


