La reciente captura de Nicolás Maduro ha generado un cambio significativo en la estrategia del gobierno estadounidense. En lugar de brindar apoyo a la conocida líder opositora María Corina Machado, la administración de Donald Trump ha optado por respaldar a la actual vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. Esta decisión surge tras un análisis exhaustivo de la situación política en Venezuela realizado por la CIA y el asesoramiento de altos funcionarios de la Casa Blanca.
De acuerdo con informes de medios como The Wall Street Journal y The New York Times, la evaluación presentada a Trump reveló que los leales al chavismo están en una posición más sólida para establecer un gobierno provisional que garantice la estabilidad en el país. Este diagnóstico ha llevado a Washington a considerar que una transición liderada por figuras del actual régimen podría resultar más efectiva, a pesar de las críticas a la administración de Maduro.
La evaluación de la situación en Venezuela
El informe de inteligencia de la CIA advirtió que un colapso total del chavismo podría desencadenar un vacío de poder y un aumento en la violencia, complicando aún más la ya crítica situación en el país. Se destacó que figuras como Delcy Rodríguez poseen la capacidad de mantener el control de las instituciones y los servicios básicos durante un periodo de transición, lo que podría ayudar a evitar un desbordamiento de la crisis existente.
Consecuencias de la decisión de EE.UU.
La elección de priorizar a Rodríguez sobre Machado ha suscitado un debate interno en el Partido Republicano, especialmente entre los congresistas de Florida, quienes enfrentan el reto de justificar su apoyo a Machado, incluso cuando la Casa Blanca ha adoptado un enfoque diferente. Este cambio de estrategia también ha abierto la puerta a discusiones sobre el papel que debería asumir EE.UU. en el reordenamiento político de Venezuela.
Mientras tanto, la situación en el país continúa siendo incierta. Tras la operación militar que resultó en la captura de Maduro, la población venezolana se enfrenta a una nueva realidad. El día después de la invasión, se observó una calma inusual, con largas filas en supermercados y farmacias, mientras la gente se apresuraba a abastecerse de productos esenciales.
Delcy Rodríguez en el poder
Al asumir el mando, Delcy Rodríguez ha buscado proyectar unidad en el gobierno. Su nombramiento como presidenta interina se basa en el artículo 234 de la Constitución Nacional, que establece los procedimientos para reemplazar a un presidente en caso de ausencia. Rodríguez se ha comprometido a mantener la lealtad hacia Maduro, aunque su administración intenta adaptarse a las nuevas presiones internacionales.
Las raíces políticas de Rodríguez
Delcy Rodríguez no es una figura nueva en la política venezolana. Su trayectoria se remonta a sus inicios en la Liga Socialista, donde militó junto a Maduro. A lo largo de los años, ha ocupado diversos cargos importantes, incluyendo la vicepresidencia y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Su relación con su hermano, Jorge Rodríguez, también ha sido significativa, ya que ambos han estado en el centro del poder chavista desde hace tiempo.
No obstante, persisten rumores de que podría existir un entendimiento entre Rodríguez y el gobierno estadounidense para facilitar una transición política ordenada. Se especula que negociaciones previas habrían tenido lugar en Qatar, añadiendo otra capa de complejidad a la situación actual.
Implicaciones futuras para Venezuela
A medida que Delcy Rodríguez se establece en su nuevo rol, los desafíos que enfrenta son enormes. La falta de respuesta significativa de las fuerzas armadas tras la captura de Maduro ha puesto en entredicho la fortaleza del aparato militar del país. Las decisiones que tome en los próximos días y semanas serán cruciales para determinar la dirección que tomará Venezuela en este contexto tumultuoso.
Finalmente, se vislumbra un futuro incierto para Venezuela. La administración de Trump ha dejado claro que no habrá elecciones en un futuro cercano, y que cualquier gestión en el país estará bajo su supervisión. Esta dinámica plantea serias interrogantes sobre la soberanía venezolana y cómo se desarrollarán las relaciones entre EE.UU. y el nuevo gobierno de Rodríguez en los próximos meses.



