En una reciente conferencia de prensa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó la llegada de un avión militar de la Fuerza Aérea de EE. UU. al aeropuerto de Toluca. Este acontecimiento ha generado numerosas interrogantes en el contexto de la relación de seguridad entre México y Estados Unidos. El vuelo se produce en un momento delicado, dado que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha manifestado su intención de actuar contra los carteles mexicanos.
El avión, un Lockheed C-130 Hercules, aterrizó el pasado sábado y ha despertado especulaciones sobre posibles intervenciones militares. Sin embargo, Sheinbaum fue clara al afirmar que se trata de un procedimiento habitual de cooperación en seguridad y que no implica la presencia de tropas estadounidenses en suelo mexicano.
Contexto de la llegada del avión militar
La llegada del avión militar ha coincidido con una serie de declaraciones de Trump, quien ha expresado su deseo de tomar medidas más agresivas contra los carteles de la droga. A pesar de estas tensiones, la presidenta Sheinbaum se mostró firme en su defensa de la soberanía nacional, subrayando que su gobierno no permitiría ningún tipo de intervención.
Detalles del vuelo y su autorización
Un periodista en la conferencia recordó que la entrada del avión no fue consultada con el Senado, lo que generó críticas de los legisladores de oposición. Sheinbaum explicó que la autorización del vuelo fue otorgada por el Ministerio de Defensa en octubre, y que el propósito del mismo era facilitar un entrenamiento para funcionarios de seguridad mexicanos que viajarían a Estados Unidos.
La presidenta indicó que este tipo de operaciones son normales y que la cooperación en seguridad es un aspecto fundamental de la relación bilateral. Aunque sería preferible que los funcionarios mexicanos volaran en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, el uso del avión estadounidense fue previamente autorizado.
Reacciones y advertencias de la FAA
Durante la conferencia, Sheinbaum también se refirió a las advertencias emitidas por la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU., que aconsejó a los pilotos de aerolíneas estadounidenses que tuvieran precaución al volar sobre ciertas áreas del océano Pacífico y el Golfo de California debido a actividades militares. La presidenta aseguró que su gobierno fue informado de inmediato y que se establecieron comunicaciones con la embajada estadounidense para aclarar la situación.
Impacto en la cooperación bilateral
La presidenta afirmó que, a pesar de las advertencias, los vuelos militares de EE. UU. en México son una práctica habitual y que la información proporcionada por la FAA fue de naturaleza preventiva. Subrayó que no hubo vuelos militares estadounidenses sobre el territorio mexicano durante este tiempo.
En este contexto, Sheinbaum destacó la importancia de mantener un diálogo abierto y constructivo con el gobierno estadounidense, buscando siempre el respeto a la soberanía de México. En su opinión, la relación entre ambos países debe estar fundamentada en la cooperación mutua y el respeto a las decisiones soberanas.
Desafíos en la relación bilateral
En los últimos días, la presidenta Sheinbaum ha tenido que enfrentar críticas de EE. UU. sobre la seguridad en México, incluyendo la amenaza de intervención militar. Sin embargo, ella enfatizó que su administración ha logrado avances significativos en la lucha contra el tráfico de drogas, citando una disminución en las incautaciones de fentanilo en la frontera.
Además, Sheinbaum argumentó que la responsabilidad de abordar el problema del narcotráfico no recae únicamente en México, sino que EE. UU. también debe hacer su parte, especialmente en lo que respecta al control del flujo de armas hacia México. Con el 75% de las armas en manos de los carteles provenientes de EE. UU., la presidenta pidió una cooperación más activa para abordar este fenómeno.
El avión, un Lockheed C-130 Hercules, aterrizó el pasado sábado y ha despertado especulaciones sobre posibles intervenciones militares. Sin embargo, Sheinbaum fue clara al afirmar que se trata de un procedimiento habitual de cooperación en seguridad y que no implica la presencia de tropas estadounidenses en suelo mexicano.0


