El pasado viernes 16 de enero, la Justicia Federal de Brasil emitió un fallo que impacta directamente a las instituciones de educación superior del país. La 3ª Vara Federal Cível del Distrito Federal rechazó un pedido de liminar presentado por la Associação Nacional de Universidades Privadas (ANUP). Este recurso buscaba impedir la publicación de las notas del Exame Nacional de Avaliação da Formação Médica (Enamed), programada para el lunes 19.
Con esta decisión, el Ministério da Educação (MEC) podrá divulgar los resultados del examen, lo que representa un paso crucial hacia la transparencia en la educación médica en Brasil. La ANUP argumentó que el examen presenta graves fallas en su regulación y procedimientos, alegando además que se estarían violando principios legales fundamentales.
Implicaciones de la decisión judicial
El juez Rafael Leite Paulo dejó claro que la mera publicación de los resultados no implica sanciones automáticas para las universidades. Por ello, no encontró justificación suficiente para otorgar medidas urgentes. En su opinión, los posibles perjuicios para las instituciones no superan el interés público de garantizar la transparencia en la evaluación de la calidad de la enseñanza médica.
Además, el fallo destaca que el Enamed forma parte de una política pública destinada a regular y supervisar la educación superior en Brasil. La divulgación de los resultados es fundamental para el control social y para la acción de los organismos reguladores. Según el magistrado, las instituciones ya estaban informadas de las normas del examen y de las consecuencias de los resultados, lo que hace innecesaria la suspensión de su divulgación.
Preocupaciones de las instituciones educativas
Las universidades temen la implementación de sanciones más severas a partir de 2026. Los programas de medicina que obtengan calificaciones de 1 o 2 en el Enamed podrían enfrentar diversas penalizaciones administrativas. Estas incluyen la prohibición de abrir nuevas vacantes, la suspensión de contratos de financiamiento estudiantil a través del Fies, y la posibilidad de afectar la selección de nuevos estudiantes.
En casos considerados graves o en caso de reincidencia, el MEC podría incluso determinar la desactivación del curso. Estas medidas son parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para abordar las críticas sobre la rápida expansión de las facultades de medicina en Brasil y la variabilidad en la calidad de la formación. Cabe destacar que Brasil cuenta con uno de los mayores números de facultades de medicina a nivel mundial, especialmente en el ámbito privado.
El papel del Enamed en la regulación de la educación médica
En este contexto, el Enamed se presenta como una herramienta clave para evaluar y regular la calidad de la educación médica. Este examen, obligatorio para todos los estudiantes de medicina en su último año, se llevará a cabo anualmente, permitiendo un seguimiento más continuo y efectivo de la formación profesional. La primera edición del Enamed se realizó en octubre del año pasado, marcando un cambio significativo en el panorama educativo.
La implementación de este examen también tiene un trasfondo político. Diversos consejos profesionales y organizaciones médicas han abogado por la creación de un examen de competencia obligatorio para los médicos recién graduados, similar al que se aplica a los abogados en Brasil. Sin embargo, el gobierno ha mostrado resistencia a esta propuesta, argumentando que fortalecer el Enamed, junto con sanciones más estrictas, es una alternativa más eficaz y jurídicamente sólida para mejorar la calidad educativa sin restringir el ejercicio profesional.
Opiniones sobre la transparencia en la educación médica
Antonio José Gonçalves, presidente de la Associação Paulista de Medicina (APM), ha subrayado que la transparencia es esencial para asegurar la calidad de la educación médica en Brasil. Según él, es crucial que los resultados sean públicos para que se puedan llevar a cabo auditorías en las escuelas con menor rendimiento y adoptar medidas concretas, como la reducción de vacantes, la suspensión de exámenes de ingreso o incluso el cierre de instituciones que no logren mejorar.
La decisión judicial representa un avance hacia la transparencia y la mejora de la calidad en la educación médica en Brasil, un paso que podría tener repercusiones significativas en el futuro de la formación de médicos en el país.



