En diciembre, Argentina experimentó un aumento inesperado en su inflación, superando las proyecciones de los analistas con un incremento del 2.8% en los precios al consumidor. Este fenómeno ha generado preocupación en el gobierno de Javier Milei, quien busca fomentar la inversión extranjera directa en un contexto económico complejo.
Según datos oficiales, la inflación anual se ubicó en 31.5%, la cifra más baja al cierre de un año desde 2017. Sin embargo, la aceleración de precios en diciembre representa un desafío considerable para la administración actual.
Factores que impulsan la inflación
Varios factores han contribuido al aumento de la inflación, destacándose los precios del transporte, los servicios públicos y los alimentos. En particular, el costo de la carne de res ha tenido un impacto significativo en el índice general de precios. Pilar Tavella, directora de investigación macroeconómica en Balanz, menciona que este aumento ha sido en parte temporal y asociado a presiones estacionales. “Esperamos que la inflación mensual retome una tendencia gradual a la baja en 2026”, agregó Tavella.
Perspectivas para el futuro
A pesar de los retos inmediatos, algunos economistas, como Jimena Zuniga de Bloomberg Economics, sugieren que podría haber un retorno a la desaceleración de la inflación. No obstante, advierten que esto requerirá una política monetaria más convencional y adecuadamente comunicada. “El proceso de desinflación ha mostrado desaceleración, y revivirlo será una tarea complicada”, señala Zuniga.
A partir de septiembre, la inflación se ha mantenido por encima del 2% mensual, impulsada por presiones estacionales y servicios regulados, lo cual afecta la percepción de estabilidad económica. Este escenario se ha visto complicado por la reciente pérdida de un voto en la provincia de Buenos Aires, lo que llevó a un aumento en la demanda de pesos y una posterior caída en su valor.
Cambios en la política monetaria
El Banco Central de Argentina ha introducido modificaciones en su marco de intercambio de divisas, con el objetivo de construir reservas extranjeras. Anteriormente, el peso se permitía comerciar dentro de un rango estrecho, pero a partir de enero, este rango se ajustará de acuerdo con la inflación mensual, lo que significa que en febrero se ampliará a un ritmo más acelerado.
Expectativas de inflación a largo plazo
Según la última encuesta del banco central, se prevé que la inflación anual disminuya a 20.1% para 2026, con un crecimiento proyectado del 3.5%. Este objetivo resulta ambicioso, dado el contexto actual de desafíos económicos y la necesidad de estabilizar la economía argentina.
El presidente Milei enfrenta un escenario complicado donde la implementación de medidas efectivas será crucial para restaurar la confianza tanto interna como externa. Mientras el gobierno se esfuerza por atraer inversiones, el control de la inflación se convierte en una prioridad esencial para asegurar un futuro más estable para Argentina.



