La importancia de la protección de las lenguas indígenas en México

En un mundo dondela diversidad lingüísticase encuentra en grave peligro, la autora Yásnaya Elena Aguilar Gil ha publicado un libro titulado‘Esta boca es mía’, que aborda esta problemática con una combinación de humor y profundidad. Este trabajo no solo destaca la belleza de las lenguas indígenas, sino que también llama la atención sobre la alarmante predicción de que la mitad de las lenguas del planeta podrían extinguirse en un plazo de 100 años.

El contexto de las lenguas indígenas

Según informes deUNESCO, cada tres meses, una lengua deja de hablarse en alguna parte del mundo. Este fenómeno es particularmente preocupante en México, un país que alberga una rica diversidad de lenguas indígenas. Yásnaya señala que, en el siglo XIX, un 65% de la población mexicana hablaba una lengua indígena, mientras que hoy solo un 6.5% mantiene viva esta herencia lingüística.

Las causas de la desaparición lingüística

La autora argumenta que la raíz de esta crisis se encuentra en políticas gubernamentales que han promovido lahomogeneización cultural. En un intento por consolidar una identidad nacional, se ha relegado a las lenguas indígenas a un segundo plano, lo que ha llevado a su gradual desaparición. El español se ha convertido en la lengua predominante, dejando a las lenguas indígenas marginadas y en riesgo de extinción.

La defensa y revitalización de las lenguas

Sin embargo, la obra de Yásnaya no es solo un lamento por lo que se ha perdido. Ella ofrece ejemplos deactivismo lingüísticoque están dando resultados. En Hawái, por ejemplo, el número de hablantes de la lengua hawaiana ha crecido gracias a la implementación de programas educativos que permiten a los estudiantes aprender en su lengua materna desde la infancia hasta la universidad. Este tipo de iniciativas son cruciales para la revitalización de lenguas en peligro.

Iniciativas en México

En México también se están gestando movimientos para fomentar la literatura en lenguas indígenas. Yásnaya menciona festivales y eventos literarios que ahora incluyen poesía en lenguas como elzapotecoy elmixteco, creando un espacio donde estas lenguas son valoradas y celebradas. Esta apertura es fundamental para lograr un cambio de percepción y, eventualmente, un renacimiento cultural.

Reflexiones sobre la identidad y la resistencia

El libro de Yásnaya también toca el tema de la identidad. Hablar una lengua indígena no solo es una cuestión de comunicación, sino que está intrínsecamente ligado a laidentidad culturaly la resistencia ante la opresión. La autora comparte su experiencia personal al darse cuenta de que ser bilingüe en español e indígena no conlleva el mismo estatus social. Esto pone de manifiesto cómo las lenguas están conectadas a estructuras de poder y discriminación.

Además, Yásnaya resalta la importancia de defender tanto los territorios indígenas como sus lenguas. La lucha por los derechos de los pueblos indígenas es una resistencia que, aunque agotadora, es fundamental para preservar la diversidad cultural. Ella concluye que un futuro donde las lenguas y las culturas se valoren equitativamente es posible, pero requiere un esfuerzo colectivo de todos los sectores de la sociedad.

La obra de Yásnaya Elena Aguilar Gil es un recordatorio de que la defensa de las lenguas indígenas es una lucha crucial que merece nuestra atención y apoyo.