La historia de Jorman Campuzano: superación y nuevos comienzos

Un viaje lleno de altibajos

Jorman Campuzano, un nombre que resuena en el mundo del fútbol, ha tenido un recorrido lleno de desafíos y momentos difíciles. Su paso por Boca Juniors estuvo marcado por la adversidad, pero también por la resiliencia. El mediocampista colombiano, actualmente en Atlético Nacional, ha compartido su historia, una que va más allá de lo deportivo y que toca las fibras más profundas de la vida personal.

La tragedia que lo marcó

En 2021, mientras vestía la camiseta de Boca, Campuzano enfrentó una de las pruebas más duras de su vida: la pérdida de un hijo. Este trágico evento lo llevó a cuestionar su futuro en el fútbol. «Viví momentos difíciles, pero no fue en lo futbolístico. Fue cuando perdí un hijo mío», confesó el jugador. Este dolor personal lo obligó a tomar decisiones difíciles, como bajarse de un partido crucial. La noticia de la pérdida de uno de sus mellizos fue devastadora, pero su esposa y el otro bebé lograron salir adelante.

Un nuevo comienzo en Atlético Nacional

Después de un tiempo de reflexión y sanación, Campuzano decidió regresar a su país y unirse a Atlético Nacional. «Tengo contrato hasta mitad de año, no sé qué va a pasar, pero ya viví lo más difícil, que es perder un hijo», expresó con una mezcla de tristeza y esperanza. Su regreso al club que lo vio crecer representa no solo una oportunidad profesional, sino también un camino hacia la felicidad personal. Campuzano ha encontrado en su familia y en el fútbol una nueva razón para seguir adelante, disfrutando cada momento y cada partido.

Reflexiones sobre la vida y el fútbol

La historia de Jorman Campuzano es un recordatorio de que detrás de cada jugador hay una vida llena de emociones y desafíos. Su capacidad para superar la adversidad y encontrar la felicidad en el fútbol es inspiradora. «Ser el mejor padre es el trabajo más difícil para mí», dice, reflejando su compromiso no solo con el deporte, sino también con su familia. En un mundo donde el fútbol a menudo se ve como un mero espectáculo, Campuzano nos recuerda que la vida es lo que realmente importa.