Hoy se llevará a cabo un evento trascendental en Asunción: la firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur. Este pacto, que llega tras más de 25 años de negociaciones, es considerado uno de los tratados de libre comercio más significativos a nivel mundial. Su propósito es facilitar el comercio entre dos bloques que representan el 30% del PIB mundial y albergan a más de 700 millones de consumidores.
No obstante, a pesar de la relevancia histórica del acuerdo, hay voces críticas entre los líderes de Mercosur. La ausencia notable del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, un ferviente defensor del tratado, ha generado inquietud. Su falta de asistencia resalta su papel crucial en las negociaciones y ha suscitado diversas reacciones.
El trasfondo del acuerdo
Las conversaciones para el acuerdo entre la UE y Mercosur han estado en curso desde 1999. Este esfuerzo busca eliminar aranceles en más del 90% del comercio bilateral. Así, productos europeos como coches, maquinaria y vinos podrían tener un acceso más sencillo a los mercados sudamericanos, mientras que países de Mercosur disfrutarían de condiciones favorables para exportar carne, azúcar y soja.
A pesar de los beneficios económicos que se anticipan, la oposición es fuerte entre los agricultores europeos, quienes temen que la llegada de productos más asequibles desde Sudamérica perjudique sus medios de vida. Este descontento ha motivado manifestaciones en países como Francia y Polonia.
Tensiones políticas entre Brasil y Argentina
La relación entre Lula y el presidente argentino Javier Milei es tensa, especialmente tras la reciente eliminación del líder venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Aunque Milei asistirá a la firma, la ausencia de Lula pone de manifiesto las divisiones internas del bloque. Algunos funcionarios brasileños sugieren que la organización de la firma fue apresurada, lo que contribuye a esta situación.
El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, ha destacado la importancia de Lula en las negociaciones, considerándolo fundamental para un acuerdo que ha tardado más de dos décadas en concretarse. Alckmin subraya que la participación de Lula fue decisiva para el avance de este proceso.
Implicaciones del acuerdo
Los analistas consideran que este acuerdo es crucial no solo para el comercio, sino también para establecer un equilibrio en un mundo donde las tendencias proteccionistas están en ascenso. La decisión de la UE de avanzar con este pacto también se interpreta como un intento de fortalecer su autonomía en el escenario internacional, especialmente ante la creciente influencia de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
La académica argentina Luciana Ghiotto ha señalado que el acuerdo representa una oportunidad para mostrar un camino alternativo, sin depender exclusivamente de potencias como Estados Unidos o China. Ghiotto también sostiene que la urgencia de concluir este pacto está relacionada con la postura tarifaria agresiva de la administración Trump.
El futuro del acuerdo
La firma de hoy en Asunción es solo el primer paso. Aún queda pendiente la ratificación del tratado tanto por parte de los miembros de Mercosur como del Parlamento Europeo. Este proceso presenta un desafío, ya que no se garantiza una mayoría a favor, dado el descontento de los agricultores europeos.
Para abordar las preocupaciones, la Comisión Europea ha propuesto un fondo de crisis y mecanismos que permitan suspender los aranceles preferenciales si se observa un aumento perjudicial en las importaciones. Sin embargo, las protestas en varios países europeos siguen reflejando las ansiedades de los agricultores sobre el impacto del acuerdo.


