La relación comercial entre China y América Latina ha experimentado un notable aumento en los últimos años, especialmente en proyectos de infraestructura y acuerdos de inversión. Sin embargo, es crucial no sobrestimar la influencia de China en el comercio regional. A pesar de su crecimiento, Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de muchos países latinoamericanos.
Este artículo analiza la expansión de la presencia china en la región, las relaciones comerciales y cómo estos cambios han generado tensiones con Estados Unidos, que percibe este fenómeno como un desafío estratégico.
La expansión de China en América Latina
China ha realizado inversiones significativas en América Latina, alcanzando en 2025 un total de 14,710 millones de dólares en inversión directa, según el Ministerio de Comercio de China. Proyectos emblemáticos como el puerto de Chancay en Perú y la instalación de diversas fábricas en México y Brasil son ejemplos claros de este crecimiento. Estas iniciativas buscan fortalecer la conexión entre Asia y Sudamérica, facilitando el comercio y la inversión en la región.
Proyectos estratégicos y colaboración regional
Los esfuerzos de China en América Latina no se limitan solo a la inversión en infraestructura. También incluyen planes de desarrollo en áreas como telecomunicaciones, energías renovables y minería, donde se pretende establecer un marco de cooperación a largo plazo. El nuevo plan de cooperación presentado por China incluye propuestas que abarcan desde la inteligencia artificial hasta el desarrollo urbano, reflejando un interés por diversificar su influencia en sectores clave.
Relaciones comerciales y tensiones con Estados Unidos
A pesar del crecimiento de la inversión china, es importante destacar que América Latina exporta más a Estados Unidos que a China. Este hecho es especialmente evidente en el caso de México y Centroamérica, donde las relaciones comerciales con Estados Unidos son fundamentales para la economía local. A pesar de la presión económica de China, estos países tienden a priorizar sus vínculos con Washington.
Impacto de las políticas arancelarias
Las políticas comerciales de Estados Unidos, especialmente las implementadas por la administración de Donald Trump, han complicado aún más la situación. La reactivación de aranceles ha llevado a que México y otros países latinoamericanos reconsideren su posición en el comercio global. Aunque China ha intentado posicionarse como un socio alternativo, la realidad es que la dependencia de Estados Unidos sigue siendo fuerte.
Es crucial entender que, aunque Chile, Brasil y Perú han mostrado una notable correlación en sus exportaciones hacia China, esta relación no define completamente el panorama comercial de América Latina. La integración económica con Estados Unidos persiste como un factor determinante en la estrategia comercial de la región.
Perspectivas futuras y consideraciones finales
A medida que se desarrolla la dinámica entre China y América Latina, es esencial no caer en la trampa de sobredimensionar la influencia china. Los datos indican que, en promedio, América Latina exporta tres veces más a Estados Unidos que a China. Esto plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones comerciales en la región y el papel que desempeñará China en los próximos años.
Aunque la presencia de China en América Latina es indiscutible y en crecimiento, es fundamental mantener una perspectiva equilibrada. El equilibrio entre las inversiones chinas y el comercio con Estados Unidos será clave para el desarrollo económico de la región.



