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4 julio 2026

La Cruz Roja Internacional en acción: asistiendo a los damnificados del terremoto en Venezuela

La portavoz de Cruz Roja Internacional, Susana Arroyo, comparte su experiencia en las zonas afectadas por el terremoto en Venezuela

La Cruz Roja Internacional en acción: asistiendo a los damnificados del terremoto en Venezuela

El doble sismo que sacudió Venezuela el 24 de junio dejó un panorama desolador. Más de 10.000 heridos y miles de damnificados necesitan asistencia urgente. Susana Arroyo, portavoz de Cruz Roja Internacional, ha estado en el terreno, moviéndose entre Caracas y La Guaira para coordinar los esfuerzos de ayuda.

Arroyo ha participado en numerosas emergencias, desde el terremoto de Pisco, Perú en 2007 hasta los sismos en Haití en 2010 y 2026. Su experiencia le ha permitido entender la magnitud de los desafíos que enfrenta Venezuela.

La magnitud de la destrucción

Las imágenes aéreas muestran la extensión de la destrucción material, con estructuras colapsadas y edificios que ya no están. Sin embargo, es al recorrer a pie las zonas afectadas cuando se percibe el verdadero impacto humano. «Cuando recorremos a pie las zonas nos topamos de frente con las personas y su dolor. Y es cuando todo se vuelve sobrecogedor», explica Arroyo.

La pérdida no se limita a las viviendas. «Se perdieron los amigos, los vecinos, los animales de compañía, los negocios de años», añade. Esta pérdida emocional es tan devastadora como la material. Los equipos de rescate sienten una profunda frustración, como si «se nos cayera el mundo encima».

Desafíos logísticos y necesidades inmediatas

Uno de los mayores desafíos es el colapso del sistema de distribución de agua y alcantarillado. La Cruz Roja Internacional está trabajando para proporcionar acceso a agua limpia, esencial para evitar brotes de enfermedades diarreicas y relacionadas con vectores. Actualmente, la población depende completamente del agua embotellada para todas sus necesidades básicas.

La falta de lugares adecuados para ir al baño y la necesidad de privacidad y dignidad son problemas urgentes. «Queremos asegurarnos de que haya vigilancia epidemiológica para evitar una crisis de salud pública», señala Arroyo. La ayuda inicial se ha centrado en atender lesiones relacionadas con el derrumbe de edificios, como politraumatismos, fracturas, esguinces y cortes, así como en proporcionar apoyo psicológico para ataques de pánico y ansiedad.

Zonas más afectadas y distribución de ayuda

La mayor parte de los esfuerzos se han concentrado en La Guaira especialmente en los municipios de Caraballeda y Catia La Mar donde la destrucción es total. Sin embargo, otras áreas como Falcón también requieren evaluaciones de daños y asistencia. La logística de distribución de ayuda es compleja, especialmente en zonas donde los escombros obstaculizan el acceso.

La Cruz Roja Internacional ha enviado 17 toneladas de ayuda desde Panamá pero la entrega de «ayuda no solicitada» —alimentos y ropa donados masivamente— requiere un proceso de clasificación y adecuación que consume recursos y tiempo. «El problema en la logística de la entrega de la ayuda llega cuando se donan masivamente lo que se llama ‘ayuda no solicitada'»

Recuperación y paralelismos con otros desastres

Los terremotos marcan a los países durante décadas, y la recuperación puede tardar años. Las consecuencias emocionales son duraderas. «Dos movimientos de la tierra en un minuto han cambiado por completo la vida de generaciones venezolanas», comenta Arroyo. La gente en las calles pregunta: «¿por qué otra vez?».

Este desastre tiene un carácter transnacional, con un duelo colectivo que trasciende fronteras. La gente fuera de Venezuela también siente el dolor y la impotencia de estar lejos. Los equipos de Cruz Roja en otros países, como Colombia reportan que la población vive la emergencia como si fuera local. «La gente aquí vive la emergencia como si fuera local, se siente como una emergencia que pasó en Colombia», explican.

Arroyo destaca que hay una mezcla de duelo y culpa entre los sobrevivientes. «Hay gente que siente culpa por haber sobrevivido. Gente que salió de su casa a hacer un recado y en su casa quedó el resto de la familia. Ellos se salvaron y todos los demás se murieron, y se sienten muy mal de haber sobrevivido», concluye.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.