El asesinato de Jeremías Monzón, un adolescente de 15 años, ha conmocionado profundamente a la sociedad argentina. Su cuerpo fue hallado en un cobertizo próximo a un club deportivo en Santa Fe, con más de 20 puñaladas que evidencian la brutalidad del crimen. Este trágico acontecimiento ha generado un clamor social, impulsando al gobierno a considerar la necesidad de revisar la edad de responsabilidad penal.
Los sospechosos del homicidio, todos menores de edad, incluyen a la exnovia de Jeremías. La joven de 16 años temía que un video íntimo fuera divulgado. Actualmente, se encuentra recluida en un Centro de Detención Juvenil Especial, al igual que su madre, arrestada en conexión con el caso.
Reacción política ante el crimen
La repercusión del asesinato ha llevado al gobierno, encabezado por el presidente Javier Milei, a emitir el Decreto 53/2026. Este decreto prioriza la discusión de proyectos de ley relacionados con el Código Penal Juvenil en las sesiones extraordinarias del Congreso. Firmado por Milei y su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, busca responder a la demanda de justicia de la sociedad.
Adorni, a través de las redes sociales, ha enfatizado la urgencia de la reforma, afirmando que “la sociedad necesita justicia y prevención de futuras víctimas”. Asimismo, la senadora Patricia Bullrich ha expresado su apoyo, subrayando la necesidad de establecer consecuencias para evitar la impunidad.
Consideraciones sobre la madurez y la ley
La jueza María Noel Costa, del Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba, ha manifestado sus dudas sobre la efectividad de la propuesta de reducir la edad de responsabilidad penal. En una entrevista reciente, sugirió que Argentina podría estar legislando desde un estado emocional violento, recordando que la Corte Suprema ha indicado que la madurez emocional de un adolescente no es equivalente a la de un adulto.
Desde la perspectiva legal, el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez ha señalado que el actual Código Penal Juvenil data de 1980, en un contexto de dictadura bajo Jorge Rafael Videla. Aunque se intentó aumentar la edad de imputabilidad a 16 años en 1983, las reformas necesarias no se llevaron a cabo en su totalidad. Gil Domínguez argumenta que la propuesta actual representa un retroceso hacia las normas impuestas durante la dictadura.
Datos y estadísticas
Gil Domínguez también ha presentado datos que sugieren que solo el 2.5% de los delitos en la provincia de Buenos Aires son cometidos por menores de 16 años, la mayoría de los cuales son delitos patrimoniales, no violentos. Esto plantea la pregunta de si la reducción de la edad realmente abordará un problema significativo o si es una respuesta a la conmoción generada por el caso de Jeremías Monzón.
“No enfrentamos una crisis masiva de crímenes horrendos por parte de menores, aunque la tragedia de Jeremías ha impactado profundamente”, afirmó el abogado, quien aboga por un enfoque más reflexivo que priorice la rehabilitación sobre la retribución.
Perspectivas sobre la reforma
Un juez penal de la provincia de Buenos Aires ha declarado que, aunque la reforma es necesaria, es crucial definir el tratamiento para los menores de 13 años que cometen delitos. Este magistrado, que prefirió no ser identificado, señaló que el sistema judicial debe trabajar con estos jóvenes para evitar que regresen a la delincuencia.
La organización de derechos humanos CELS ha expresado su preocupación, afirmando que la propuesta carece de programas de reinserción social. Además, la experiencia de un adolescente en el sistema penal puede marcarlo de por vida. Un informe de UNICEF también ha indicado que no existe evidencia que respalde que la disminución de la edad de responsabilidad penal mejore la seguridad general de la población.
Implicaciones de la propuesta
Los sospechosos del homicidio, todos menores de edad, incluyen a la exnovia de Jeremías. La joven de 16 años temía que un video íntimo fuera divulgado. Actualmente, se encuentra recluida en un Centro de Detención Juvenil Especial, al igual que su madre, arrestada en conexión con el caso.0
Los sospechosos del homicidio, todos menores de edad, incluyen a la exnovia de Jeremías. La joven de 16 años temía que un video íntimo fuera divulgado. Actualmente, se encuentra recluida en un Centro de Detención Juvenil Especial, al igual que su madre, arrestada en conexión con el caso.1



