La CGT rompe la tregua con el gobierno
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha decidido poner fin a la tregua que mantenía con la administración de Javier Milei. Este cambio de estrategia se produce en un contexto de creciente tensión económica y social, donde la central sindical busca reafirmar su poder y defender los derechos de los trabajadores. La decisión fue tomada durante una reunión de la mesa chica de la CGT, donde se discutieron los próximos pasos a seguir, incluyendo la posibilidad de un nuevo paro general.
Motivos detrás del endurecimiento
La determinación de la CGT de adoptar una postura más agresiva responde a la reciente decisión del gobierno de limitar los aumentos salariales al 1%, una medida que muchos sindicalistas consideran insuficiente frente a la inflación que sigue afectando el poder adquisitivo de los trabajadores. «La pérdida de poder adquisitivo no se banca más», expresó uno de los líderes sindicales, reflejando el descontento generalizado entre los trabajadores. Además, existe un temor creciente sobre posibles recortes en las cuotas solidarias sindicales, lo que podría debilitar aún más la capacidad de negociación de los gremios.
Movilizaciones y protestas en el horizonte
Como parte de su nueva estrategia, la CGT ha comenzado a planificar una serie de movilizaciones y protestas. Se ha convocado a una marcha de jubilados que se llevará a cabo frente al Congreso, y se espera que esta acción cuente con el apoyo de diversos sindicatos y organizaciones sociales. Además, se ha fijado una participación masiva en la marcha del 24 de marzo, en conmemoración del aniversario del último golpe militar, y se está organizando una movilización para el 1° de mayo, en el marco del Día del Trabajador. Estas acciones buscan no solo visibilizar el descontento, sino también unir a diferentes sectores de la sociedad en torno a la defensa de los derechos laborales.
El papel de los líderes sindicales
La reunión de la mesa chica de la CGT incluyó a representantes de más de 30 gremios, lo que demuestra un amplio consenso sobre la necesidad de actuar. La presencia de figuras como Hugo Moyano y otros líderes sindicales clave resalta la importancia de la unidad en la lucha por mejores condiciones laborales. Moyano, en particular, ha manifestado su intención de reabrir las paritarias para negociar una recuperación del salario perdido en los últimos meses, lo que podría marcar el inicio de una serie de negociaciones más intensas entre los sindicatos y el gobierno.
Desafíos para los sindicatos más pequeños
A pesar de la movilización de los grandes sindicatos, la situación de los gremios más pequeños es preocupante. Muchos de ellos carecen de la fuerza necesaria para resistir la presión del gobierno y se ven obligados a aceptar aumentos que no alcanzan a cubrir la inflación. La CGT ha expresado su compromiso de apoyar a estos sindicatos más vulnerables, asegurando que todos los trabajadores tengan la oportunidad de defender sus derechos en un contexto económico adverso.



