El panorama de la movilidad eléctrica en Europa está experimentando cambios notables. Tesla, que durante años lideró gran parte de las ventas de vehículos eléctricos, ha visto cómo su participación se reduce de manera sostenida, mientras BYD y otros fabricantes chinos incrementan entregas y presencia. Al mismo tiempo, la empresa de Elon Musk trabaja en la certificación y el lanzamiento de su sistema de conducción autónoma supervisada para mercados europeos.
Este artículo examina las causas comerciales y de percepción pública detrás de la pérdida de cuota de Tesla, el crecimiento de BYD en Europa y el estado técnico y legal del despliegue del sistema de conducción autónoma que puede transformar la experiencia de uso en ciudades europeas.
De líder a retroceso: la evolución de Tesla en Europa
Tras más de una década en el continente, Tesla pasó de vender 15.000 unidades en 2015 con el único Model S a consolidarse con hitos como que el Model 3 fuera el coche más vendido en Noruega en 2019 y la apertura de Giga Berlín en 2026, con capacidad anual para 350.000 vehículos. Su mejor registro fue en 2026, con 320.000 unidades vendidas y una cuota del 18,2% del mercado eléctrico.
No obstante, en el contexto de la campaña presidencial de 2026 y la llegada al poder de Donald Trump en enero de 2026, la marca sufrió un vuelco: la cuota de Tesla en el mercado eléctrico europeo cayó de más del 19% a un 9,4% en 2026, con descensos anuales del 39% y caídas puntuales como el 48% en Alemania. En enero de 2026, las matriculaciones en el área que cubre la ACEA cayeron un 17% interanual hasta 8.075 unidades, cifra que contrasta con el crecimiento del 15% del mercado de eléctricos en el mismo periodo.
Factores detrás de la caída
Varios informes señalan razones mixtas: la competencia de productos chinos con mejor relación calidad-precio, la incapacidad de Tesla para ganar terreno en segmentos de vehículos eléctricos más pequeños y, especialmente, la repercusión pública de las declaraciones de su propietario. Es habitual ver calcomanías en vehículos que expresan rechazo a Elon Musk, y los modelos de Tesla han sufrido una depreciación mayor en el mercado de segunda mano.
BYD y la ofensiva china en Europa y América Latina
Mientras Tesla reduce ventas, BYD ha aprovechado para escalar: en enero de 2026 sus entregas en Europa crecieron un 165% hasta 18.242 unidades, más del doble que Tesla. BYD ya produce en Turquía y Hungría, y ha anunciado expansiones que incluyen una gran fábrica en Cataluña. Además, la compañía combina ofertas de eléctricos y híbridos que atraen a distintos perfiles de comprador.
La presencia china tampoco es menor en América Latina. En Argentina, BYD importó 7.000 vehículos en un único barco al puerto de Zárate y se benefició de regímenes arancelarios que favorecen modelos electrificados con valor FOB inferior a 16.000 dólares. En enero de 2026 la participación de vehículos de origen chino en los patentamientos alcanzó un 10,95% según ACARA, reflejando un avance sostenido desde 2026.
Ventajas competitivas y barreras
Los fabricantes chinos compiten pese a pagar aranceles de entre el 20% y el 30% en algunos casos, mientras que la mayoría de los Teslas vendidos en Europa se fabrican en Alemania y evitan gravámenes. En Estados Unidos, los aranceles protegen a Tesla frente a las importaciones chinas, una barrera que no aplica por igual en Europa y otros mercados.
Conducción autónoma: la tecnología que puede cambiar el juego
Paralelamente a los vaivenes comerciales, Tesla ha integrado en su desarrollo la versión interna 2026.4.1 del software que sugiere un despliegue inminente del sistema FSD supervisado en Europa. Se ha detectado en el código un interruptor llamado is_supervised_active_eu, además de manuales específicos para Francia y Países Bajos que incorporan lógica para tranvías, glorietas y otras particularidades urbanas europeas.
Los Países Bajos aparecen como base para pruebas oficiales (viajes de demostración con la versión v14.1.7) destinadas a validar el sistema frente a la normativa UN-R-171 (DCAS). Si las pruebas son satisfactorias y las exenciones regulatorias se mantienen, funciones como Actually Smart Summon (ASS) podrían activarse desde el lanzamiento, permitiendo la convocatoria autónoma del vehículo en aparcamientos privados.
Retos regulatorios y de implementación
Aunque el software parece técnicamente preparado, el cumplimiento normativo sigue siendo el último escollo. Cualquier problema detectado durante la validación podrá retrasar la activación. La trayectoria de aceptación social y la adaptación a marcos legales nacionales determinarán la velocidad y el alcance de esta innovación.
En síntesis, Europa vive una readaptación del mercado automotriz: Tesla enfrenta un declive comercial notable, BYD capitaliza oportunidades de crecimiento y la llegada de sistemas avanzados de conducción autónoma supervisada puede reconfigurar la competencia tecnológica en el continente.


