Tras unas vacaciones que mezclaron emociones familiares y turismo, Jimena Cyrulnik regresó a la Argentina acompañada por su esposo, Facundo. El viaje tuvo un propósito afectivo: reencontrarse con una prima a quien no veía desde 2000 y conocer finalmente a su hija. Ese reencuentro marcó gran parte de la experiencia y le permitió a la conductora reconectar con vínculos que estaban pendientes desde hace más de dos décadas. Además de lo personal, el trayecto dejó ideas para proyectos profesionales y decisiones íntimas que anunció a su retorno.
La ruta incluyó paradas en ciudades que combinan tradición y modernidad: llegaron a Quebec, vivieron paisajes nevados con temperaturas que alcanzaron los quince grados bajo cero y luego recorrieron Toronto y Montreal. La sensación de caminar por calles que parecen de cuento se alternó con descubrimientos gastronómicos: probaron el tradicional sándwich peameal y, en Montreal, el clásico sándwich de pastrón del local icónico que es referencia para locales y turistas. Estos sabores fueron parte del relato del viaje y de las anécdotas que Jimena compartió en su regreso.
La experiencia urbana y las sorpresas subterráneas
Uno de los detalles que más llamó la atención durante la estadía fueron las largas galerías bajo tierra en Toronto y Montreal. Jimena destacó cómo esas redes permiten moverse sin exponerse al frío extremo y contienen desde restaurantes hasta centros comerciales y supermercados, conectados por escaleras y pasajes que parecen no terminar. Para ella, fue una lección de adaptación urbana: ciudades diseñadas para que la vida siga aún en condiciones climáticas adversas. Esa infraestructura, pensada para la comodidad, se llevó parte de su admiración y quedó entre las imágenes que describió del viaje.
Gastronomía y callejero
Además del asombro por las estructuras subterráneas, la comida ocupó un lugar destacado en la visita. La presencia de propuestas locales como el peameal y el reconocido sándwich de pastrón en Montreal se convirtió en una guía imprescindible para entender sabores regionales. Jimena comentó que, más allá del frío y la nieve, la oferta gastronómica y la calidez de algunos locales hicieron que el viaje fuese disfrutable y memorable, y que esos momentos culinarios también sirvieron para afianzar el reencuentro familiar.
Proyectos profesionales: televisión y expansión de marca
A su regreso, la conductora retomará la conducción de la segunda temporada de Creadores de estilo, programa que el año pasado estuvo en la TV Pública. Paralelamente, Jimena expresó su ilusión por llevar Xyrus, su marca de mallas, al mercado canadiense gracias a gestiones realizadas por su prima durante la visita. La posibilidad de internacionalizar la marca es un objetivo que viene persiguiendo desde hace tiempo y sobre el que mostró entusiasmo y prudente optimismo. Estos planes combinan su experiencia en moda con nuevas oportunidades que surgieron en el viaje.
Acercamiento empresarial
Expectativas y pasos a seguir
La intención de expandir Xyrus se apoyará en contactos y observaciones hechas durante la recorrida. Jimena confesó sentirse motivada por la idea de ver sus productos en otro mercado, y subrayó que ese tipo de proyectos requieren trabajo sostenido y adaptaciones comerciales. Expandir una marca implica logística, estrategia y tiempo, sostuvo, pero la posibilidad de abrir nuevos canales le despierta una expectativa genuina que suma energía a su retorno a la pantalla.
Vida personal, decisiones estéticas y convivencia
En lo personal, Jimena anunció que la próxima semana se someterá a una reducción mamaria; explicó que, tras años con implantes, hoy desea reflejar una etapa más natural en su cuerpo. «Entré en una etapa en la que quiero ser lo más natural posible», dijo, y aclaró que la cirugía responde a ese cambio de etapa. Además, repasó su historia afectiva: conoció a Facundo al inicio de la pandemia y contrajeron matrimonio en mayo de 2026, un vínculo que describe como convivir «a su manera».
La conductora contó también cómo organiza su vida familiar: alterna dos hogares —uno con su marido y otro con sus hijos— gracias a un acuerdo con el padre de los chicos. Sus hijos, Calder (17 años) y Tyron (12 años), son el centro de esa rutina compartida, que le permite mantener espacios tanto para la familia nucleada como para la que formó con su actual esposo. «Tengo dos casas, dos supermercados y dos todo», bromeó, y afirmó que ese arreglo funciona muy bien para ella y para los suyos.
En conjunto, el viaje a Canadá dejó un balance positivo: reencuentros familiares, descubrimientos urbanos, proyectos profesionales sobre la mesa y una decisión íntima que apunta a una nueva etapa personal. Jimena mostró ilusión por volver a la pantalla con Creadores de estilo, expectativa por la expansión de Xyrus y serenidad ante la intervención que encarará. Su relato mezcla emoción, pragmatismo y la vocación de quien mira hacia adelante sin olvidar el pasado.